La automotriz surcoreana presentó oficialmente el K4, un sedán mediano que apuesta al diseño, tecnología y seguridad, buscando revitalizar un segmento que perdió protagonismo frente a los SUV.
En un contexto donde los SUV dominan la industria automotriz, Kia Argentina, representada por Astara, presentó el nuevo K4, un sedán del segmento C que llega para competir con un enfoque en diseño, confort y equipamiento tecnológico. El modelo, que recuerda al extinto Cerato, se importa desde México y se ofrece en dos versiones: EX y GT-Line.
Sebastián Sicardi, Country Manager de Kia Argentina, confirmó que este año también llegará la versión hatchback del K4, aunque su lanzamiento depende de las condiciones de importación con México para evitar el arancel extrazona del 35%. «No consideramos ingresar autos pagando el arancel del 35%, creemos que no tendría sentido», afirmó.
El K4, con silueta fastback, mide 4710 mm de largo, 1850 mm de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2720 mm. Su baúl ofrece una capacidad de 508 litros. Ambas versiones comparten un motor 2.0 atmosférico de 150 CV, acoplado a una transmisión automática de seis velocidades.
En el interior, destaca un sistema triple de pantallas que suma 30 pulgadas, incluyendo una instrumental y otra multimedia de 12,3 pulgadas. Cuenta con climatizador bi-zona, carga inalámbrica, conectividad Android Auto y Apple CarPlay, y un amplio paquete de asistencia a la conducción (ADAS). En seguridad, obtuvo la máxima calificación en Latin NCAP e incluye seis airbags y control de estabilidad.
La versión EX incluye llantas de 17 pulgadas, tapizados de cuero y ADAS básico. La GT-Line agrega faros Full LED, suspensión trasera multilink, techo solar, asientos calefaccionados y ventilados, llantas de 18 pulgadas y sistemas ADAS más avanzados.
