El conflicto con transportistas de granos genera un fuerte impacto logístico, con estimaciones de cientos de millones de dólares en pérdidas y desvío de buques a puertos extranjeros.
El vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, Luis Zubizarreta, analizó el impacto del conflicto con transportistas de granos en la logística agroexportadora argentina. Según sus estimaciones, el país dejó de ingresar el equivalente a 500 millones de dólares durante los días de paro, mientras que el daño económico total para transportistas, productores y exportadores superaría los 150 millones de dólares.
El conflicto se concentra principalmente en el puerto de Necochea, mientras que en Bahía Blanca se logró normalizar la operatoria tras levantarse los bloqueos. «Se terminó el piquete que bloqueaba la entrada al puerto de Bahía Blanca», explicó Zubizarreta, aunque advirtió que el reclamo persiste en Necochea.
Las consecuencias logísticas son inmediatas: al no haber arrime de camiones, los buques deben esperar o desviarse a otros puertos. «Muchos de ellos terminan yendo a Brasil a completar su carga por falta de mercadería en los puertos argentinos», agregó.
El conflicto afecta a toda la cadena productiva, con un impacto serio en los productores del sudeste de la provincia de Buenos Aires, quienes no pueden mover su cosecha. Esto obliga a asumir mayores costos, como esperar para cosechar o utilizar silobolsas. Zubizarreta también subrayó el perjuicio para los transportistas, ya que este es el momento pico de trabajo donde suelen tener las mejores tarifas.
