El presidente polaco Karol Nawrocki revocó la condecoración al mandatario ucraniano tras la decisión de Kiev de nombrar una unidad militar como ‘Héroes del UPA’, en alusión al Ejército Insurgente Ucraniano, considerado por Polonia responsable de crímenes durante la Segunda Guerra Mundial.
Polonia revocó la Orden del Águila Blanca, una importante distinción, al presidente ucraniano Volodimir Zelensky tras una disputa diplomática desencadenada por la decisión de Kiev de bautizar a una unidad del ejército con el nombre “Héroes del UPA”, en referencia al Ejército Insurgente Ucraniano (UPA).
El Ejército Insurgente Ucraniano, activo en las décadas de 1940 y 1950, luchó por la independencia de Ucrania frente a la ocupación nazi y soviética.
El presidente polaco Karol Nawrocki comunicó la medida y sostuvo que, para la sociedad polaca, la UPA representa sobre todo una formación responsable de crímenes brutales cometidos contra ciudadanos de la República de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial.
En Polonia, sin embargo, se lo recuerda por su implicación en la campaña de limpieza étnica y las masacres en Volinia y Galitzia, donde murieron decenas de miles de civiles polacos entre 1943 y 1945. El Parlamento polaco reconoció formalmente aquellos crímenes como genocidio en 2016.
En un mensaje difundido en redes sociales, Nawrocki calificó la decisión de Kiev como “indignante, incomprensible y profundamente decepcionante”. También afirmó que la ayuda de Polonia a Ucrania durante la guerra con Rusia y la atención a los desplazados ucranianos no justifican que se traspasen ciertos límites históricos.
Además, remarcó que la revocación de la Orden del Águila Blanca no implica un cambio en la dirección estratégica de la política de seguridad polaca ni una retirada del apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.
El malestar en Varsovia tuvo eco en la política local. El primer ministro Donald Tusk, líder liberal y rival político de Nawrocki, también criticó el decreto ucraniano, aunque advirtió sobre el riesgo de que el presidente ruso, Vladimir Putin, pudiera beneficiarse de las tensiones entre ambos países.
La disputa se produjo a pocos días de la conferencia sobre la reconstrucción de Ucrania prevista en la ciudad polaca de Gdansk y volvió a exponer la dificultad para cerrar heridas históricas entre Polonia y Ucrania.
La reacción ucraniana llegó a través del ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, quien calificó la decisión polaca como un “error estratégico”.
“Lamentamos que las emociones se hayan desbordado en Varsovia y hayan llevado a los políticos polacos a tomar medidas injustificadas, impulsivas y despectivas, no solo contra el presidente Zelensky, sino sobre todo contra el Estado ucraniano”, agregó.
Sybiha anunció la devolución de la Cruz de Comendador con Estrella, otra alta condecoración estatal polaca recibida en 2022, y sostuvo que Ucrania no permitirá que otro país dicte su propia historia. También advirtió que la escalada del conflicto no beneficia ni a ucranianos ni a polacos, e instó a dejar los capítulos más sensibles de la memoria compartida en manos de profesionales e historiadores.
(Con información de AP y Europa Press)
