Mientras bajan las tasas de interés y la inflación se desacelera, los créditos para hogares caen y la morosidad alcanza niveles récord.
Los préstamos al consumo de los hogares continúan en retroceso, en un escenario de alta morosidad y caída de las tasas de interés. Según el Informe Monetario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los préstamos bancarios totales en pesos al sector privado registraron un leve aumento del 0,3% en junio, aunque los créditos al consumo se contrajeron un 0,8% real mensual. Dentro de este rubro, las financiaciones con tarjeta de crédito cayeron un 4,2% real y los préstamos personales un 1,1% real, acumulando ocho meses consecutivos de descenso.
En contraste, los préstamos comerciales crecieron un 1,5% real mensual, manteniendo la tendencia iniciada en mayo. Los créditos hipotecarios, impulsados por líneas ajustables por UVA, se expandieron un 1,2% real mensual y un 63,1% interanual. Por su parte, los préstamos prendarios cayeron un 0,4% real respecto al mes anterior, con una variación interanual negativa del 0,6% real.
La morosidad en el sistema financiero se incrementó de manera significativa. De acuerdo con datos del BCRA, la tasa de morosidad pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,7% en mayo de 2026, multiplicándose por más de cinco en menos de dos años. El Instituto Argentina Grande reportó 5,8 millones de deudores morosos, de los cuales casi 2,4 millones se sumaron en el último año. El 27,8% de quienes tienen algún tipo de crédito registra al menos una línea en mora.
Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señaló que las deudas en el sistema financiero aumentan desde noviembre de 2024 y las del sistema no financiero desde diciembre de 2024. «Curiosamente, al mismo tiempo se agota el rebote de los salarios reales y comienzan a caer», afirmó. Letcher agregó que «los bancos cargan con parte de la responsabilidad, por mal manejo de riesgos de crédito, pero también el gobierno la chocó con el forzoso desplazamiento de la demanda de crédito al Sector Privado». Según el economista, en julio de 2025, cuando la mora ya venía subiendo durante más de dos trimestres, se liberó un volumen de liquidez de 10 billones de pesos que los bancos debieron colocar en créditos, en un contexto de tasas de interés reales elevadas.
