La Administración del presidente Donald Trump pondrá en marcha este sábado las denominadas ‘Cuentas Trump’, un programa que otorgará un bono inicial de US$1.000 a cada bebé nacido durante su segundo mandato, con el objetivo de fomentar el ahorro a largo plazo.
La Administración del presidente Donald Trump pondrá en marcha este sábado las denominadas ‘Cuentas Trump’, un programa que coincidirá con la celebración por el 250° aniversario de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
La iniciativa permitirá que los padres abran una cuenta de inversión para cada hijo nacido durante el segundo mandato de Trump. En esos casos, el Gobierno depositará automáticamente un bono inicial de US$1.000. Las familias también podrán abrir cuentas para menores de edad que ya hayan nacido, siempre que no cumplan 18 años antes de finalizar el año, aunque esos niños no accederán al aporte estatal.
El dinero depositado —tanto por el Estado como por familiares, empleadores u organizaciones privadas— será invertido en el mercado bursátil a través de entidades financieras privadas. Los fondos permanecerán inmovilizados hasta que el titular cumpla 18 años y solo podrán destinarse a objetivos específicos, como estudios universitarios, la compra de una vivienda o el inicio de un emprendimiento.
Las Cuentas Trump funcionarán como un instrumento de ahorro de largo plazo. Una vez abiertas, el Departamento del Tesoro transferirá los US$1.000 correspondientes a los recién nacidos que cumplan los requisitos. Posteriormente, bancos y sociedades de bolsa administrarán esos recursos, que deberán invertirse en fondos indexados vinculados al mercado accionario estadounidense, con una comisión máxima anual del 0,10%.
‘Estamos haciendo algo mucho mejor que darle una dádiva a la próxima generación. Les estamos dando propiedad sobre el futuro de Estados Unidos’, afirmó Trump al presentar oficialmente el programa.
El bono inicial de US$1.000 estará reservado para los bebés nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028, siempre que sean ciudadanos estadounidenses y cuenten con un número de Seguro Social. Los menores de mayor edad podrán acceder al sistema de cuentas, aunque sin recibir ese beneficio estatal.
Diversos especialistas y organizaciones señalaron que el programa no responde a las necesidades económicas más urgentes de la infancia, ya que los fondos no podrán utilizarse durante los primeros años de vida. Además, advirtieron que las familias de mayores ingresos serán las que más posibilidades tengan de aprovechar el sistema.
