Un estudio de la consultora Sicchar muestra que Martín Llaryora se impone en todos los escenarios electorales ensayados rumbo a 2027, mientras Gabriel Bornoroni (La Libertad Avanza) reduce la diferencia. La imagen de Javier Milei se estabiliza y el gobernador recupera valoración tras el caso Agostina Vega. Persiste un alto porcentaje de indecisos.
Una encuesta de la consultora Sicchar, difundida este jueves, ordena el escenario electoral de cara a las elecciones provinciales de 2027 en Córdoba. El trabajo releva que el gobernador Martín Llaryora se impone en todos los escenarios ensayados, mientras que el diputado Gabriel Bornoroni, respaldado por La Libertad Avanza, es el opositor que logra reducir más la diferencia.
El estudio también detectó un freno en la caída de la imagen del presidente Javier Milei, que había descendido del 61% al 46% de imagen positiva en meses anteriores, y una recuperación parcial de la valoración de Llaryora luego del impacto político del femicidio de Agostina Vega. Según el consultor Carlos Sicchar, “la elección todavía no está asimilada por el electorado. Hay un porcentaje muy importante de indecisos y eso deja abierto cualquier escenario”.
En el escenario de todos contra todos, Llaryora alcanza el 34,5% de intención de voto, seguido por Luis Juez (14,2%), Rodrigo de Loredo (11,2%) y Gabriel Bornoroni (8,4%). Los indecisos superan el 12%. En los mano a mano, Llaryora obtiene 38,5% frente a Juez, 38,8% frente a De Loredo y 39,1% frente a Bornoroni. Bornoroni, en ese último escenario, alcanza el 35,8%.
Sicchar afirmó que “el piso del gobernador hoy es ese 34,5% del escenario de todos contra todos”, y agregó que “ese porcentaje coincide bastante con el voto histórico del peronismo cordobés”. Sobre la campaña, señaló que “el verdadero proceso electoral comenzará cuando termine el Mundial” y que “el gran desafío de todos los candidatos es hacerse conocidos”.
El consultor también indicó que entre los menores de 35 años hay una “enorme cantidad de jóvenes que todavía no sabe qué va a hacer”, aunque Córdoba mantiene una predisposición al voto del 74%.
