El seleccionado argentino disputará los octavos de final del Mundial 2026 contra Egipto el martes en Atlanta, con solo dos sesiones de entrenamiento tras el partido de 120 minutos ante Cabo Verde.
Después del triunfo por 3-2 sobre Cabo Verde en el tiempo suplementario, la selección argentina afronta la preparación para los octavos de final ante Egipto con el menor margen de recuperación desde el inicio del Mundial. El martes en Atlanta, el equipo de Lionel Scaloni volverá a jugar tres días y medio después de haber disputado 120 minutos en Miami.
Hasta ahora, el equipo había tenido pausas más amplias: seis días entre el debut ante Argelia y el partido con Austria, cinco jornadas entre ese encuentro y el triunfo sobre Jordania, y otros seis días antes del cruce con Cabo Verde. En esta ocasión, el descanso es mínimo y el cuerpo técnico debe administrar las energías en etapa eliminatoria.
El sábado, la tormenta eléctrica en Miami obligó a suspender el entrenamiento previsto, por lo que el plantel realizó trabajos regenerativos en el gimnasio del hotel. Scaloni había cuestionado el calendario tras el partido: “Ahora tenemos tres días y medio. Cuando más necesitás el descanso, menos tenés. Es una cosa muy difícil de entender. Debería haber empezado de menos a más”, declaró.
La principal preocupación del cuerpo técnico es la recuperación de los jugadores más exigidos. Facundo Medina dejó la cancha poco antes del final del tiempo reglamentario por un calambre. Enzo Fernández también sufrió calambres durante el tiempo suplementario y completó el partido con movilidad reducida. Nicolás González ingresó en el segundo tiempo y sufrió una torcedura en el tobillo izquierdo, aunque terminó el encuentro.
Con dos entrenamientos antes del viaje a Atlanta, Scaloni prioriza la recuperación física. En esta instancia del Mundial, el desafío incluye administrar el esfuerzo del plantel, que desde el viernes acumula desgaste.
