El 22 de junio de 1994, el defensa colombiano Andrés Escobar marcó un gol en contra ante Estados Unidos en el Mundial de fútbol. Diez días después, fue asesinado en Medellín. El caso permanece sin esclarecerse por completo.
El 22 de junio de 1994, en el Rose Bowl de Pasadena, California, el defensa colombiano Andrés Escobar marcó un gol en contra durante el partido entre Colombia y Estados Unidos, correspondiente a la fase de grupos del Mundial de fútbol. Colombia perdió 2 a 1 y quedó eliminada del torneo sin superar la fase de grupos.
Diez días después, el 1 de julio de 1994, Escobar fue asesinado en el estacionamiento de una discoteca en Envigado, cerca de Medellín. Recibió seis disparos. Humberto Muñoz Castro, chofer de los hermanos Pedro David Gallón Henao y Juan Santiago Gallón Henao, confesó el crimen y fue condenado a 43 años de prisión, aunque recuperó la libertad en 2005 tras 11 años por buena conducta y beneficios legales. Los hermanos Gallón Henao fueron condenados por encubrimiento a 15 meses de pena sin prisión efectiva.
Colombia llegó al Mundial de 1994 tras una histórica goleada 5 a 0 contra Argentina en Buenos Aires, meses antes del torneo. El equipo era dirigido por Francisco Maturana y tenía como figuras a Carlos Valderrama, Freddy Rincón y Faustino Asprilla. Escobar, de 27 años, era el defensor central y capitán del Atlético Nacional, club con el que había ganado la Copa Libertadores en 1989. Estaba a punto de firmar un contrato con el AC Milan y planeaba casarse con Pamela Cascardo.
Tras la eliminación, Escobar publicó una columna en el diario El Tiempo titulada “La vida no termina aquí”. Su familia le pidió que no regresara a Colombia de inmediato, pero él volvió a Medellín. La noche del 1 de julio, en la discoteca Padua, Escobar cruzó palabras con los hermanos Gallón Henao. Según testigos, la discusión escaló y Muñoz Castro disparó seis veces, gritando “gol” antes de cada disparo, según declaraciones de testigos.
El funeral de Escobar se realizó en el Cementerio Campos de Paz de Medellín, al que asistieron 120.000 personas. El presidente de Colombia, César Gaviria, estuvo presente. Carlos Valderrama, compañero de Selección, declaró años después que Escobar “era el que menos merecía un ataque así”. Francisco Maturana afirmó que Escobar “estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado”.
Durante décadas, la hipótesis más difundida vinculó el crimen con apuestas ilegales. Sin embargo, en 2026 el periodista deportivo colombiano Wbeimar Muñoz sostuvo que el asesinato fue consecuencia de un conflicto personal entre Escobar y los hermanos Gallón Henao esa misma noche, y no directamente del gol en contra. Maturana y varios compañeros del plantel apoyaron esa línea.
Juan Santiago Gallón Henao continuó vinculado al narcotráfico. En 2009 fue condenado a tres años y tres meses por financiar bloques paramilitares. En 2018 fue detenido en Cúcuta por tráfico de cocaína y recuperó la libertad en 2019. El 4 de febrero de 2026 fue baleado al entrar a un restaurante en México y murió.
La camiseta número 2 del Atlético Nacional no volvió a usarse durante varios años. El club creó la Orden de Mérito “Andrés Escobar Saldarriaga, el Caballero del Fútbol”. Su padre, Darío Escobar, fundó el Proyecto Andrés Escobar para que niños sin recursos aprendan fútbol.
