La referente de Madres de Plaza de Mayo recibió el doctorado honoris causa de la UBA el 17 de abril y dejó un mensaje dirigido a las nuevas generaciones.
La muerte de Lidia «Taty» Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo, ocurrida recientemente, resignificó sus últimas declaraciones públicas. Durante su última aparición, realizada el viernes 17 de abril, la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó el título de «doctora honoris causa». En ese acto, Almeida, de 95 años, se dirigió a los presentes desde una silla de ruedas.
“Quedamos tres Madres, nada más, y dos Abuelas”, declaró Almeida frente a cientos de estudiantes, docentes y militantes de derechos humanos. Luego agregó: “Ustedes son los que van a continuar luchando por la memoria, por la verdad y por la justicia. Ya hemos pasado la posta a todas y todos ustedes. De a poquito, ¿eh? Porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”.
Sobre el final de su alocución, entre risas del público, afirmó: “Yo espero seguir viviendo mientras hable de corrido. Y espero seguir hablando de corrido mucho tiempo más”. Antes de cerrar, legó la frase: “Acuérdense lo que las Madres hemos dicho y hacemos, que la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
Almeida también reivindicó el compromiso político de los jóvenes. Sostuvo: “Alejandro tenía 20 años cuando lo detuvieron y lo desaparecieron. Estaba cursando primer año de Medicina, pero antes que nada era un militante político”. Y añadió: “No hay que tenerle miedo a la palabra militancia. Militar es tener compromiso, ese compromiso que los 30.000 desaparecidos asumieron, ese compromiso que ya han tomado tantos jóvenes, y no tan jóvenes, que son nuestra esperanza”.
