El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero declaró este miércoles durante tres horas ante el juez José Luis Calama, en el marco del caso Plus Ultra, donde negó haber mediado para obtener el rescate de 53 millones de euros.
Madrid, 19 jun (EFE).- El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero declaró este miércoles durante tres horas ante el juez del caso Plus Ultra, José Luis Calama, quien le preguntó sobre las cuestiones que han llevado a su imputación.
Zapatero afirmó no haber hablado con nadie sobre el rescate de Plus Ultra: «Ni ante la SEPI ni ante ningún empleado público ni ante ningún miembro del Gobierno ni ante absolutamente nadie. No hablé con nadie, con nadie del rescate de Plus Ultra».
Admitió haber llamado al Banco Santander para que atendieran a responsables de la compañía aérea, aunque aclaró que no intercedió para obtener financiación: «Yo simplemente me limité a hacer la llamada para ver si les podía atender».
El juez también preguntó sobre el asunto de las joyas, al que Zapatero se negó a responder, indicando que había presentado un recurso. El magistrado le señaló: «Como sabe, el recurso no es suspensivo sobre esto». El expresidente se comprometió a dar explicaciones en una semana o diez días.
Zapatero declaró no recordar una comida en el restaurante Portonovo en Madrid, donde según la investigación se habrían dado instrucciones para constituir una empresa offshore en Dubái. Afirmó: «Jamás he oído hablar de una sociedad ‘offshore'».
Ante la insistencia del juez sobre la posibilidad de consultar su agenda, Zapatero destacó la eficacia de su secretaria, Gertrudis Alcázar: «Totalmente, y con una secretaria como la mía…». El juez le recordó que el asunto era «vidrioso» y que las agendas suelen ser «bastante minuciosas».
En relación a los informes de la consultora Análisis Relevante, Zapatero precisó que eran informes generales de geoestrategia y geoeconomía, no específicos para clientes concretos. Cuando el juez preguntó si servían por igual para distintas empresas, el expresidente respondió: «No es un informe definitivo, no. Es un intercambio de opiniones. Es un escuchar».
Zapatero mencionó la empresa de sus hijas, a las que el juez citó como imputadas, y afirmó que fue él quien propuso su colaboración con Análisis Relevante: «En mi opinión trabajan bien, que tienen trabajadores y quiero subrayar que precisamente, por ser quienes son, nunca han concursado a una administración pública».
Respecto a un encuentro con el exministro José Luis Escrivá, Zapatero reconoció haberse tomado un café, pero negó haberlo hecho con Bartolomé Lora, vicepresidente de la SEPI, a quien dijo no conocer.
El juez Calama indicó a Zapatero: «Tiene que entender que yo no soy una madre abadesa, sino un juez instructor y tengo que, muchas veces, ser incisivo».
Durante el turno de la defensa, el abogado de Zapatero, Víctor Moreno Catena, preguntó sobre su «intensa agenda internacional» y su «conocida relación con Venezuela». El juez recordó que la investigación penal debía ceñirse a los hechos del caso. Zapatero explicó que su papel político en Venezuela «era tan protagonista que en los vuelos directos tenía siempre venezolanos», por lo que optó por volar vía República Dominicana.
