La obra, basada en el film de John Waters, aborda la segregación racial y la discriminación en la década de 1960 en Baltimore. Se presenta en el Teatro Coliseo con funciones de miércoles a domingos.
El musical Hairspray, estrenado en Broadway en 2002 y basado en la película homónima de John Waters de 1988, subió a escena en el Teatro Coliseo (Marcelo T. de Alvear 1125, Ciudad de Buenos Aires). La obra, con libro de Mark O’Donnell y Thomas Meehan, música de Marc Shaiman y letras de Scott Wittman y Marc Shaiman, cuenta con adaptación de Marcelo Kotliar y dirección general de Fernando Dente.
La trama transcurre en Baltimore en 1962, en un contexto de segregación racial. La protagonista, Tracy Turnblad (interpretada por Belén Bilbao), es una adolescente que no cumple con los parámetros físicos hegemónicos de la época y aspira a participar en el programa de baile Corny Collins Show. Su madre, Edna Turnblad (Damián Betular), es una mujer con inseguridades vinculadas a su propio cuerpo. La historia incluye una marcha por los derechos civiles.
El elenco está compuesto por Alejandra Radano (Velma Von Tussle), Sofía Morandi, Andrea Lovera, Leo Bosio, Joaco Scotta, Santiago Toledo, Paula Chouhy, Sonia Savinell, Ian Ferreira y otros. La dirección musical está a cargo de Damián Mahler; la coreográfica, de Vanesa García Millán; la vocal, de Eugenia Gil Rodriguez; y la de actores, de Laura Oliva. La escenografía es de Gonzalo Córdoba Estévez y el vestuario de Gustavo Alderete.
Las funciones se realizan los miércoles a sábados a las 20 y domingos a las 18. La duración es de 125 minutos, con intervalo.
