La funcionaria comunicó su decisión al presidente Donald Trump por carta, tras el diagnóstico de cáncer de su esposo.
Estados Unidos — Tulsi Gabbard renunció a su cargo como directora de inteligencia nacional de Estados Unidos, según informó la propia Gabbard en una carta dirigida al presidente Donald Trump y publicada en la red social X. La decisión fue motivada por el diagnóstico de cáncer de su esposo, Abraham Williams.
En la misiva, Gabbard explicó que a Williams le detectaron “una forma grave y rara de cáncer de hueso” y que, “en este momento, debo apartarme del servicio público para estar a su lado y apoyarlo plenamente en esta lucha”. Indicó que su último día en el cargo será el 30 de junio.
Trump, en su cuenta de Truth Social, declaró que Gabbard “ha hecho un trabajo increíble y la echaremos de menos”, y expresó su confianza en que su esposo “pronto estará mejor que nunca”.
Gabbard, quien dejó el Partido Demócrata para apoyar a Trump en 2024, no llegó a integrarse plenamente en el círculo íntimo del presidente. Según información de la Agencia Noticias Argentinas, había tenido desacuerdos con el director de la CIA, John Ratcliffe, y otros funcionarios de la administración. En momentos clave, cuando Trump evaluaba posibles acciones militares o seguía operaciones en Irán o Venezuela, a menudo no estaba presente, lo que reflejó su carácter de figura externa al núcleo del poder.
A diferencia de otras funcionarias como la exfiscal general Pam Bondi o la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, Gabbard no fue destituida. Es la cuarta integrante del gabinete —todas mujeres— en abandonar la administración Trump, entre ellas la exsecretaria de Trabajo Lori Chavez De Remer, quien dimitió en medio de una investigación por mala conducta, según se informó.
En su carta, Gabbard señaló: “Si bien hemos logrado avances significativos, reconozco que aún queda mucho trabajo importante por hacer”, y definió como un “profundo honor” haber servido al pueblo estadounidense.
Aaron Lukas, subdirector principal de seguridad nacional, fue nombrado director interino de inteligencia.
La postura de Gabbard frente a la posible guerra con Irán —más moderada que la de otros miembros del gabinete— había generado dudas sobre si permanecería en el puesto o renunciaría en protesta. Tras la renuncia de Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista, quien alegó objeciones a la decisión de ir a la guerra sin una “amenaza inminente”, Gabbard enfrentó preguntas en audiencias del Congreso. Kent y Gabbard, ambos veteranos militares, compartían una visión antiintervencionista. Según fuentes, aliados con esa postura le pidieron a Gabbard que dimitiera antes y después de la salida de Kent, petición que ella rechazó hasta ahora.
