A menos de 30 días del inicio del Mundial 2026, la Asociación de Hoteles y Alojamientos de EE.UU. reporta que el 80% de los establecimientos en las sedes oficiales tienen una ocupación muy por debajo de lo esperado.
La cercanía del Mundial 2026 no se traduce en un boom turístico en Estados Unidos. Según un informe de la Asociación de Hoteles y Alojamientos de EE.UU. (AHLA), el 80% de los hoteles en las ciudades sede registran una demanda significativamente menor a las proyecciones iniciales de la FIFA y el comité organizador.
En ciudades como Boston, Filadelfia y Seattle, los empresarios del sector ya califican al torneo como un “no acontecimiento”. Las expectativas de ocupación plena se desvanecieron ante una realidad económica marcada por el aumento de los pasajes aéreos y el precio de la nafta, que encarecieron el presupuesto de los fanáticos.
El informe, liderado por Rosanna Maietta, también apunta contra la burocracia estatal. Las demoras en la concesión de visas para extranjeros actúan como un muro invisible, y muchos hinchas sienten que no recibirán el trato esperado para un evento de esta magnitud.
La relación entre los hoteleros y la FIFA atraviesa un momento de máxima tensión. La organización habría bloqueado miles de habitaciones de forma anticipada para luego cancelarlas masivamente, afectando los planes de contratación y las previsiones de ingresos en las 11 áreas metropolitanas sede.
Desde la asociación exigen que se eviten aumentos de impuestos de última hora y se faciliten los traslados. Los especialistas advierten que, si no se flexibilizan las condiciones de ingreso al país, el sueño de un Mundial récord en recaudación podría quedar solo en los papeles.
