Con un presupuesto de 150 dólares y una mochila de 20 kilos, Maure y Oscar buscan unir Cartagena con Uruguay sobre ruedas. Su historia ya suma más de 40 mil seguidores en redes sociales.
Cruzar toda Latinoamérica en rollers y con un presupuesto de tan solo 150 dólares puede parecer una odisea. Sin embargo, para Maure y Oscar, conocidos en redes sociales como los «Parceros Mochileros», esta idea se convirtió en el proyecto más importante de sus vidas. Esta pareja de colombianos empezó a fines de 2025 un viaje que unirá Cartagena con Uruguay y llamó la atención de los usuarios en redes sociales con sus videos.
«El patinaje es libertad, un modo de sentir y una expresión que nos lleva a recorrer el mundo», dijeron en diálogo con LA NACION. Desde el costado de una ruta en Colombia, Maure y Oscar buscaron una sombra para sentarse y atender la llamada. Con poca señal y con autos que pasaban de a ratos, contaron cómo surgió la impresionante idea de cruzar todo el continente en patines.
«Nos conocimos y yo siempre tuve la idea de viajar en patines. Había viajado mucho como mochilera y veía a otros en combi, motos o bicicletas. Estaban haciendo lo que les gusta, entonces pensé: ‘¿Por qué no viajar en patines?'», contó Maure. La idea estaba instalada, pero había un problema inicial: Oscar no sabía patinar. «Nunca me había puesto unos patines y en ese momento dudé de si sería capaz de hacerlo. Ella comenzó a introducirme en el tema. Conseguimos unos buenos patines en Chile y me fue enseñando poco a poco. Yo también comencé a motivarme», afirmó Oscar.
Así fue que comenzaron con «Parceros Mochileros» y documentaron su viaje, ya que antes lo hacían pero no posteaban contenido en las redes sociales. Rápidamente, en Instagram se volvieron muy populares por la particularidad de su viaje y sumaron más de 40 mil seguidores en este año. En la bio, dejaron en claro los preceptos detrás de su travesía: «Cruzando Sudamérica en patines. Mochileros desde hace 10 años. Expedición liderada por una mujer. Viaje real. Ruta carbono cero», escribieron.
Una de las dificultades más obvias de viajar de mochilero es que tenés que cargar todas tus cosas: para dormir, para comer, para vestirte. Maure y Oscar calculan que llevan unos 20 kilos cada uno entre sus dos mochilas. La más pequeña va adelante y la grande en la espalda. Así avanzan por las rutas con sus rollers, que tienen ruedas más grandes para adaptarse a las inclemencias de los suelos. «No llevamos un itinerario fijo, vamos viendo cómo se da el día y cómo esté la ruta. No patinamos todo el tiempo, a veces hacemos auto-stop. Otras veces la ruta no está en condiciones y no podemos patinar. Si vemos que hay riesgo, no lo hacemos. Nuestra integridad física está por sobre todo», explicaron.
Por eso, hay días que avanzan 60 kilómetros y otros que no superan los 5. Sin tener estipuladas fechas, la pareja se da el gusto de viajar lento y conocer en profundidad los lugares que visitan. Vienen de pasar más de 3 meses en La Guajira colombiana, la península que es el punto más al Norte de Sudamérica. Tienen planeado bajar por Ecuador, Perú y Bolivia y allí verán si pasan por Argentina o Brasil para llegar a su destino: Uruguay. «Somos mochileros y vemos que muchos hacen el típico viaje de Alaska a Tierra del Fuego. Quisimos cambiar esa sintonía, elegimos Uruguay porque es un país chico, no tan turístico y del cual queremos conocer todo», aseguraron.
Si bien no tienen un recorrido fijo, sí establecieron unas reglas particulares que son inamovibles para su proyecto: Los Parceros Mochileros eligieron esta vida viajera para conocer a la gente y sus costumbres mientras se maravillan con los paisajes del continente. «A mí me encanta compartir con distintas culturas y estar en contacto con la naturaleza. Dormir a la intemperie ciertamente es un poco riesgoso, pero me conecta de manera extraordinaria con la naturaleza», aseguró Maure. «A mí me encanta poder acompañar a Maure porque el sueño de ella siempre fue viajar en patines y lograrlo es muy placentero. Es lindo compartir los paisajes, los atardeceres, la gente. Realmente me fascina», reconoció Oscar.
Recientemente, la pareja compartió varios días con los arhuacos, un pueblo indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, que los conectó con su cultura originaria. «Me sorprendió su cosmovisión. Nos llevamos un instrumento ancestral de ellos para compartirlo por toda Sudamérica», contaron los creadores de contenido. Llevar una vida patinando por las rutas del continente tiene sus contratiempos: «A las botas hay que moldearlas, me salieron muchas ampollas», se lamentó Maure. «La ruta tiene sus complicaciones, a veces están en muy mal estado. Se van presentando dificultades en el trayecto», agregó Oscar.
Todo el periplo de esta pareja puede seguirse con detenimiento en las redes sociales. Sin embargo, ellos buscan dar un mensaje más profundo para su público que el simple entretenimiento que brinda un reel. «El patinaje es libertad, un modo de sentir y es una expresión que nos lleva a recorrer el mundo. Queremos que las personas, así nunca hayan tocado algún patín, sientan lo que realmente esto significa para nosotros. Que nos acompañen en cada caída», concluyeron.
