Distintos informes del sector energético posicionan al país alrededor del puesto 15 en el ranking global, con una tendencia ascendente impulsada por el desarrollo de recursos no convencionales.
Argentina se consolida como un actor relevante en el mercado energético global. Según diversos informes del sector, el país se ubica alrededor del puesto 15 en el ranking mundial de productores de gas natural, reflejando un crecimiento sostenido en los últimos años. Si bien la posición puede variar según la fuente y el año, Argentina se mantiene consistentemente dentro del top 20 global, con algunos relevamientos recientes situándolo entre los puestos 18 y 23 en términos de volumen total de producción.
Este crecimiento está estrechamente vinculado al desarrollo de la formación Vaca Muerta, una de las principales reservas de gas no convencional del mundo. Actualmente, este yacimiento explica una porción significativa de la producción nacional y continúa expandiéndose gracias a nuevas inversiones y mejoras tecnológicas.
En términos cuantitativos, Argentina produce decenas de miles de millones de metros cúbicos de gas al año, y este recurso representa más de la mitad de la matriz energética del país, lo que subraya su importancia estratégica.
Las proyecciones para el sector son ambiciosas. Informes internacionales anticipan que la producción podría crecer hasta un 60% en la próxima década, lo que posicionaría a Argentina como uno de los principales motores de expansión del gas en América Latina. En este contexto, el país también apunta a incrementar sus exportaciones, especialmente a través del gas natural licuado (GNL).
Sin embargo, los especialistas señalan que para escalar posiciones en el ranking mundial y materializar este potencial, es necesario ampliar la infraestructura, mejorar la capacidad de transporte y garantizar reglas de juego estables que atraigan inversiones de largo plazo. Así, la posición actual de Argentina no solo refleja su presente productivo, sino también el potencial de un sector clave que podría redefinir su rol en el mercado energético internacional en los próximos años.
