En la segunda audiencia del proceso judicial, la hija del astro del fútbol brindó un testimonio emotivo sobre los últimos días de Diego Maradona y el impacto de su pérdida.
En el marco de la segunda audiencia del juicio que investiga las posibles responsabilidades penales en la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, declaró como testigo Gianinna Maradona, una de las hijas del futbolista.
Ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, Gianinna, quien cumplirá 37 años el próximo mes, recordó el profundo impacto que tuvo el fallecimiento de su padre en su vida. «Me costó mucho salir adelante. Hablé mucho con mi papá y le pedí morir, que me llevara con él, que no tenía ganas de vivir. Tuve ayuda psicológica y psiquiátrica para salir adelante para poder ver a mi sobrina Roma y criar a mi hijo Benjamín», afirmó durante su declaración, guiada por su abogado Fernando Burlando.
La testigo también describió la última vez que vio a su padre con vida, el 18 de noviembre de 2020, una semana antes de su muerte, en la casa alquilada en el barrio San Andrés, en Tigre. «Mi papá estaba tirado en la cama sin querer levantarse. Estaba muy hinchado, sus ojos, sus manos. Yo le pedía que se levante, que venga al comedor conmigo. [pero] No tenía ganas de nada. Sus ojos no se veían de lo hinchado que estaba. Hasta tenía una voz robótica, no era su voz», relató. Gianinna indicó que comunicó su preocupación por el estado de su padre a los médicos Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, quienes le habrían respondido que era «normal».
Previo a la declaración de Gianinna Maradona, declararon el subcomisario Lucas Farías, el primer uniformado en ingresar a la casa donde falleció Maradona, y Juan Carlos Pinto, médico del servicio de emergencias +Vida.
Farías describió la escena que encontró: «Me asomo a la habitación y veo en la cama un bulto prominente. Estaba tapado. Me causó una sorpresa enorme verlo a Maradona así». En su testimonio también señaló: «El abdomen muy inflado, a punto de explotar», refiriéndose al cuerpo del astro.
Por su parte, el doctor Pinto, quien llegó a la casa en una ambulancia, detalló los intentos de reanimación y confirmó que, tras 20 minutos de maniobras, se constataron «signos de muerte». Fue él quien salió de la habitación para comunicar la noticia a Claudia Villafañe, exesposa de Maradona, y a sus hijas Dalma, Gianinna y Jana. «Les dije que el paciente había fallecido. Empezaron a decir que no, que había que llevarlo a una clínica. No podían aceptar que había muerto», sostuvo el testigo.
Este nuevo juicio se desarrolla luego de que el anterior fuera declarado nulo, tras revelarse el proyecto audiovisual «Justicia Divina», un documental sobre el caso que contaba con la participación de la entonces jueza Julieta Makintach.
