Un menor resultó con lesiones tras quedar atrapado en la puerta de un transporte público y ser arrastrado varios metros. Su abuela también sufrió heridas. La causa judicial avanza.
Un niño de cinco años fue arrastrado aproximadamente una cuadra por un colectivo en Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora, luego de quedar atrapado en la puerta trasera del vehículo al momento de descender junto a su abuela. El hecho, ocurrido el pasado viernes cerca de las 17 horas en la intersección de las calles Plumerillo y Canadá, se conoció este martes.
Según la denuncia radicada por la madre del menor, Rocío, la abuela descendió primero, pero el niño quedó ubicado en el escalón central de la unidad de la línea 283. El vehículo inició la marcha con el menor aún en la zona de la puerta trasera, quedando sujeto por el tobillo izquierdo y siendo arrastrado durante varios metros.
Una joven que esperaba en la parada siguiente advirtió la situación y alertó al conductor, logrando que el colectivo se detuviera. «El colectivo no paraba. Si no estaba esa chica, no sé qué hubiera pasado», expresó la madre del niño en declaraciones al canal América. Vecinos asistieron al menor en el lugar.
El niño, identificado con las iniciales G.C., fue trasladado a un centro de salud cercano, donde se le diagnosticaron golpes, quemaduras, lesiones en distintas partes del cuerpo y un hematoma significativo en el tobillo. Tras permanecer en observación, fue dado de alta y se encuentra fuera de peligro.
La abuela que acompañaba al menor también resultó lesionada, con golpes en el cuerpo y una parálisis facial parcial, presentando desde el incidente valores elevados de presión arterial.
La madre denunció además que el conductor continuó su recorrido tras el incidente y no se acercó al hospital para interiorizarse sobre el estado del niño. «Me enteré de que después dijo que solo lo había agarrado de la mano y que la culpa fue de mi mamá porque bajó mal», afirmó.
La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 10 de Lomas de Zamora y fue caratulada como lesiones culposas.
En un hecho separado ocurrido el mismo día, una joven de aproximadamente 25 años falleció tras ser arrollada por un colectivo de la línea 134 en el barrio porteño de Villa Devoto, luego de que su mochila se enganchara al descender.
