Southwest Airlines y otras compañías aéreas incrementaron los costos para pasajeros, en un escenario marcado por la fluctuación en el precio del combustible.
Desde este jueves 9 de abril, los pasajeros que viajen con Southwest Airlines dentro de Estados Unidos deberán afrontar un costo adicional por el equipaje documentado. La medida, confirmada por la compañía a Associated Press, responde a un «análisis continuo del negocio» en un contexto global cambiante y no es aislada, ya que otras aerolíneas también han realizado ajustes tarifarios en los últimos días.
Algunos pasajeros mantendrán el beneficio de equipaje sin cargo, según indicó la empresa. Este aumento se produce menos de un año después de que Southwest eliminara su política de equipaje gratuito, que hasta mayo de 2025 permitía documentar dos valijas sin costo.
El principal factor detrás de los aumentos es el encarecimiento del combustible. Este incremento se produjo en un contexto donde el tránsito en el Estrecho de Ormuz se vio afectado desde el inicio de un conflicto el 28 de febrero de 2026, lo que alteró el suministro global de petróleo. Como consecuencia, el galón de combustible promedió US$4,81 en ciudades como Chicago, Houston, Los Ángeles y Nueva York, frente a los US$2,50 previos al conflicto.
Los mayores costos operativos llevaron a ajustes tarifarios también en otras aerolíneas, como Delta Air Lines, JetBlue y United Airlines.
En medio de esta situación, Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego condicional por dos semanas que incluye la reapertura «completa, inmediata y segura» del estrecho, según informó la BBC. El canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que la circulación será posible si se detienen las ofensivas. Sin embargo, el acuerdo aún enfrenta dudas sobre su cumplimiento, ya que continúan los reportes de ataques en Medio Oriente, lo que mantiene el riesgo para la navegación.
El mercado del petróleo reaccionó de forma inmediata al anuncio de la tregua. El precio de referencia global cayó cerca de un 15%, ubicándose por debajo de los US$92 por barril, aunque luego recuperó parte de ese valor. El crudo negociado en Estados Unidos se mantuvo en torno a los US$96. A pesar de esta baja, los valores siguen por encima de los niveles previos al conflicto, cuando el barril cotizaba cerca de los US$70.
