Una banda delictiva que operaba desde el interior de la Unidad 35 del Servicio Penitenciario Bonaerense en Magdalena intentó estafar a dos magistrados del Departamento Judicial de San Isidro. Los jueces Luis Cayuela y Juan Eduardo Stepaniuc fueron blanco de llamadas fraudulentas en febrero pasado, en las que los estafadores, haciéndose pasar por empleados de un correo, buscaban obtener los códigos de seguridad de WhatsApp para clonar sus cuentas.
La metodología del «Call Center Carcelario»
La investigación, conducida por el fiscal Patricio Ferrari de la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelito (Ufeic) y detectives de la DDI San Isidro, reveló que los internos realizaban hasta 30 llamadas diarias en horario laboral. Utilizaban al menos tres discursos diferentes para engañar a sus víctimas y apoderarse de sus cuentas de mensajería, desde donde luego solicitaban dinero a los contactos.
Los intentos fallidos y el que sí prosperó
El primer magistrado en ser contactado fue el juez Cayuela, el 19 de febrero. Distraído por cuestiones personales, proporcionó el código que recibió por SMS, perdiendo el control de su WhatsApp. Una semana después, el 26 de febrero, los estafadores llamaron a su colega, el juez Stepaniuc, mientras este se encontraba en la sala de acuerdos de la Cámara de Apelación y en lo Penal. Alertado por la experiencia de Cayuela, quien estaba presente, Stepaniuc cortó la comunicación a tiempo.
Allanamientos e imputaciones en la cárcel
Tras el pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez de Garantías Esteban Rossignoli ordenó allanamientos en las celdas de la Unidad 35 de Magdalena. Las pericias permitieron identificar a tres internos como presuntos integrantes de la organización, bautizada por las autoridades como «Call Center Carcelario». Los imputados son Gabriel Nicolás G. (26), Juan Manuel A. (32) y Facundo P. (28).
Según la investigación, la línea telefónica desde la que se realizaron las llamadas a los jueces estaba registrada a nombre de Gabriel Nicolás G., quien ya se encontraba detenido desde marzo de 2023 y tiene antecedentes por delitos similares. La resolución judicial señala que su ubicación en la cárcel de Magdalena coincide con el lugar desde donde se cometieron los ilícitos.
Intervenciones que revelaron la operatoria
Las escuchas telefónicas autorizadas tras la denuncia permitieron reconstruir con detalle la metodología de los estafadores. En una grabación, se escucha al juez Cayuela advertir a Stepaniuc durante la llamada fraudulenta: «Es lo mismo que me hicieron a mí». En otra comunicación interceptada, ante la duda de una víctima, el delincuente llegó a afirmar: «Igual ya la hackeé, boludo».
Un problema sistémico de seguridad
Este caso vuelve a poner en evidencia el uso de teléfonos celulares dentro de las cárceles para la comisión de delitos, una problemática que se intensificó desde la pandemia. La misma prisión de Magdalena había sido escenario anteriormente de otros hechos delictivos planificados desde su interior, lo que cuestiona los controles de comunicación al interior del sistema penitenciario bonaerense.
