La población del felino más raro del mundo se triplicó en una década luego de la creación del Parque Nacional ‘La Tierra del Leopardo’ en 2012 y la firma de un acuerdo entre Rusia y China en 2024.
El leopardo de Amur (Panthera pardus orientalis) es una de las ocho subespecies de leopardo y está considerado el felino de gran tamaño más raro del mundo. Habita los bosques templados del Lejano Oriente ruso y el noreste de China, donde soporta inviernos con temperaturas de hasta -30 grados centígrados y nieve abundante.
Desde principios de la década de 1970, su población entró en declive debido a la presión humana en su hábitat, la caza furtiva por el alto valor de su pelaje y la disminución de sus presas. A mediados del siglo XX, su área de distribución se había reducido aproximadamente cuarenta veces. El último registro confirmado en Corea del Sur data de principios de 1970.
Un censo basado en el rastreo de huellas en la nieve, realizado entre 2000 y 2003, reveló que solo quedaban menos de 40 leopardos adultos en una estrecha franja de bosque en el suroeste de la región de Primorie (Rusia) y unos pocos más en China. Para algunos especialistas, la especie estaba próxima a extinguirse en la naturaleza.
El 5 de abril de 2012, el Gobierno de la Federación Rusa creó el Parque Nacional ‘La Tierra del Leopardo’, que protegió aproximadamente el 80% del área de distribución del leopardo en Rusia, unos 3.700 kilómetros cuadrados de bosques costeros, crestas escarpadas y acantilados rocosos. Se implementó un servicio de guardabosques especializados para retirar trampas de alambre colocadas por cazadores furtivos y combatir incendios forestales. Además, se instalaron 500 cámaras trampa para monitorear a los ejemplares, que son identificados individualmente por el patrón único de sus manchas.
Tras estas medidas, la población se triplicó en una década. Actualmente se estima que 135 individuos habitan en el Parque Nacional. Se han fotografiado ejemplares a casi 150 kilómetros de profundidad en territorio chino y se confirmó la presencia de leopardos solitarios en la parte sur de Sikhote-Alin.
Viktor Bardyuk, director del Parque Nacional ‘La Tierra del Leopardo’, declaró: ‘Todos los grandes momentos de la historia de la humanidad comenzaron con un sueño. En su día, nos fijamos un objetivo: salvar al leopardo. Hoy vemos el resultado. La población se ha triplicado con creces y su área de distribución se está extendiendo más allá de Rusia. El leopardo está regresando a lugares donde no se le había visto desde hacía décadas. Pero para garantizar su verdadera seguridad, debe haber al menos 150 ejemplares. El leopardo sigue siendo una especie vulnerable. Queda mucho por hacer’.
El 16 de mayo de 2024, la Federación Rusa y la República Popular de China firmaron un acuerdo para la creación de la reserva ‘Tierra de los Grandes Felinos’, que conecta el Parque Nacional Tierra del Leopardo (Rusia) con el Parque Nacional del Tigre y el Leopardo del Noreste de China. El convenio implica cooperación científica e intercambio de datos de observaciones de animales en estado silvestre para la conservación del leopardo y el tigre de Amur.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) continúa clasificando al leopardo de Amur en peligro crítico.

