Las importaciones de alimentos y bebidas casi se duplicaron desde 2024

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Fideos instantáneos y galletitas importadas en una góndola de supermercado

Un informe basado en declaraciones aduaneras de ARCA señala que las compras externas de alimentos y bebidas pasaron de USD 1.215 millones a USD 2.110 millones. Las importaciones de pastas se multiplicaron por 3,8 y las de galletitas por 2,7.

Buenos Aires, 13 septiembre (NA) — Las compras de algunos alimentos al exterior prácticamente se duplicaron desde 2024 y avanzaron a un ritmo considerablemente mayor que las importaciones totales del país.

Según un documento al que accedió la Agencia Noticias Argentinas a través de Indicadores.ar, elaborado sobre la base de declaraciones aduaneras de ARCA, las importaciones de alimentos y bebidas pasaron de USD 1.215 millones a USD 2.110 millones desde 2024, mientras que las importaciones totales aumentaron 34% en el mismo período.

Dentro de ese escenario general, uno de los movimientos más marcados aparece en productos de consumo masivo.

En apenas dos años, las importaciones de pastas se multiplicaron por 3,8 y las de galletitas por 2,7, con un salto que comenzó a observarse a partir de abril de 2025.

El fenómeno tiene además una particularidad: entre los principales importadores aparecen grandes marcas que también fabrican en la Argentina y cadenas de supermercados.

Los operadores del rubro pasaron de 114 a 209 y entre ellos figuran Establecimiento Las Marías, Arcor, Coto, Carrefour, Fargo, Nestlé, McCain, Mondelez y Ferrero.

Según los datos, el incremento no estuvo impulsado por una reducción de los aranceles.

El derecho de importación efectivamente pagado por los productos provenientes de fuera del Mercosur fue de 15,9% del valor en 2026, frente al 15,2% registrado en 2020.

Sí cambiaron, en cambio, otras condiciones que afectan el costo y el acceso a las importaciones.

La carga impositiva total en Aduana bajó de 84,7% a 75,7% con la eliminación del Impuesto PAÍS en diciembre de 2024.

A eso se sumaron el fin de las licencias previas y un dólar que quedó por debajo de la inflación, lo que, según Indicadores.ar, abarató el producto de una planta brasileña frente al de una argentina.

El salto de los fideos importados

En el caso de las pastas, las importaciones alcanzaron USD 18,8 millones entre enero y agosto de 2026, frente a los USD 4,9 millones registrados en el mismo período de 2024.

El cambio también se observa en el origen de los productos. China se convirtió por primera vez en el principal proveedor, con USD 6,2 millones, seguida por Brasil, con USD 5,8 millones, e Italia, con USD 3 millones.

Hasta 2024, el mercado de pastas importadas era reducido y estaba concentrado principalmente en productos italianos.

Sin embargo, el crecimiento registrado desde 2025 tiene una explicación particular: el fideo instantáneo, como las sopas tipo ramen, que prácticamente no se fabrica en la Argentina.

De los USD 18,8 millones de pastas importadas durante los primeros ocho meses de 2026, USD 13,4 millones correspondieron a fideos instantáneos.

En ese segmento, China y Brasil se encuentran prácticamente a la par, con USD 6,1 millones y USD 5,4 millones, respectivamente.

El documento señala además que Arcor es el mayor importador de este producto desde ambos orígenes, mientras que el resto de los fideos provenientes de China son adquiridos principalmente por mayoristas que abastecen a supermercados de la colectividad.

Qué pasa con las galletitas y los panificados

Para galletitas y panificados -que se multiplicaron por 2,7 en dos años-, Brasil concentra el 46% de las importaciones y Paraguay el 18%, mientras que China representa apenas el 3%.

En total, las compras externas del segmento alcanzaron USD 60,8 millones entre enero y agosto de 2026.

Sin embargo, el crecimiento no está concentrado en el pan tradicional. El pan de molde, el pan dulce y las tostadas sumaron alrededor de USD 3 millones y representaron apenas el 5% de la partida. El mayor avance se produjo en la galletería y la pastelería industrial.

Las importaciones de wafers pasaron de USD 7,4 millones a USD 14,7 millones, con Nestlé, Arcor y Mondelez trayendo productos desde Brasil. En pastelería industrial, el salto fue todavía mayor: las compras externas aumentaron de USD 10,7 millones a USD 32,1 millones, con Fargo -Bimbo- importando desde México y Chile.

Este movimiento refuerza otra característica detectada por Indicadores.ar: no se trata solamente de nuevos importadores que ingresan al mercado para competir con la producción nacional.

Entre los principales operadores aparecen las mismas empresas que fabrican en el país y que, según el relevamiento, traen desde plantas de Brasil, Paraguay o México parte de productos que antes se producían localmente.

Argentina… ¿exporta más de lo que importa?

El crecimiento de las importaciones, sin embargo, no significa que la Argentina haya dejado de tener una posición exportadora en estos productos.

El país continúa siendo exportador neto de pastas, galletitas y panificados, aunque el saldo favorable se redujo.

En pastas, las exportaciones cayeron 23%: pasaron de USD 17 millones entre enero y agosto de 2024 a USD 13 millones en el mismo período de 2026, prácticamente al mismo precio por kilo (USD 0,87 vs. 0,88 respectivamente).

El dato vuelve a estar atravesado por el peso de los fideos instantáneos. De los USD 18,8 millones importados en pastas, USD 13,4 millones corresponden a ese producto.

Si se consideran las pastas secas y rellenas, que sí tienen una fuerte producción nacional, Argentina exportó USD 12,2 millones e importó USD 5,4 millones.

La industria local produce entre 350.000 y 415.000 toneladas anuales de pastas, según datos de UIFRA citados en el documento, y el total de las importaciones representa alrededor del 1% de esa producción.

En galletitas y panificados, las exportaciones pasaron de USD 65,6 millones a USD 76,5 millones, mientras que las importaciones aumentaron de USD 22,7 millones a USD 60,8 millones.

Como resultado, el superávit comercial del segmento se redujo de USD 43 millones a USD 16 millones.

Los analistas explican que ese crecimiento debe leerse dentro de una economía que todavía mantiene un nivel de apertura relativamente bajo en la comparación internacional.

Según el relevamiento de Indicadores.ar, en 2025 las importaciones de bienes representaron el 10,5% del PIB argentino, frente al 22,5% del promedio mundial. En 2024, esa relación había sido del 9%.

Pese al crecimiento observado en determinados rubros, las importaciones totales se mantuvieron estables durante los primeros ocho meses de 2026, en torno a USD 51.500 millones, prácticamente el mismo nivel registrado en igual período de 2025.

Noticias Argentinas accedió a esta información a través de Indicadores.ar, una plataforma argentina de datos de empresas y economía que reúne fichas de 1,3 millones de compañías, con información sobre el sector público y también el privado.