Accidente de un avión de carga de Amazon en Miami: cinco muertos y cinco heridos

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Avión de carga de Amazon accidentado en el Aeropuerto Internacional de Miami

Un Boeing 767-300 operado por 21 Air para Amazon Prime Air se salió de la pista en el Aeropuerto Internacional de Miami, impactó contra vehículos y se incendió. Las autoridades investigan las causas.

El accidente de un avión de carga de Amazon en el Aeropuerto Internacional de Miami dejó cinco muertos y cinco heridos. El Boeing 767-300, operado por la compañía 21 Air para Prime Air, se salió de la pista durante el aterrizaje, atravesó el límite del aeropuerto y terminó impactando contra varios vehículos antes de incendiarse.

El vuelo había partido desde el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, de San Juan, Puerto Rico, y llegó a Miami durante la tarde del domingo 6 de septiembre. Según la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), el avión se salió de la pista alrededor de las 14:00, hora local. La aeronave terminó fuera del área operativa del aeropuerto, donde chocó contra vehículos que circulaban o se encontraban en las inmediaciones.

El impacto provocó un incendio de grandes dimensiones. Más de 60 unidades de los equipos de emergencia de Miami-Dade fueron desplegadas para combatir las llamas, controlar una pérdida de combustible y rescatar a las personas que habían quedado atrapadas. Cinco personas murieron y otras cinco fueron trasladadas a hospitales cercanos, tres de los heridos se encontraban en estado crítico.

Primeras hipótesis sobre el accidente

Aunque la investigación recién comenzó y todavía no existe una conclusión oficial sobre las causas, los investigadores analizan distintas posibilidades para explicar por qué el Boeing no logró detenerse dentro de la pista.

Entre las primeras hipótesis aparece la posibilidad de que las condiciones meteorológicas hayan tenido algún grado de incidencia. En la zona se registraban tormentas y ráfagas de viento, factores que podrían haber complicado la aproximación y el aterrizaje. Sin embargo, por el momento no existe evidencia que permita afirmar que el clima haya sido determinante.

También se analiza la maniobra realizada por la tripulación durante el aterrizaje y si el avión tocó la pista en el lugar previsto o si llegó con una velocidad o trayectoria que dificultaron su detención.

Los investigadores deberán determinar, entre otras cuestiones, qué ocurrió con la capacidad de frenado de la aeronave, cuál fue la velocidad que llevaba al momento de tocar tierra y qué decisiones tomó la tripulación durante los segundos posteriores al aterrizaje.

Otro de los aspectos que comenzó a llamar la atención de los investigadores es la antigüedad de la aeronave. El avión accidentado era un Boeing 767-300 de aproximadamente 32 años. Originalmente había sido utilizado como avión de pasajeros y posteriormente fue convertido para operaciones de carga. La transformación se realizó en 2015.

Sin embargo, la antigüedad de una aeronave por sí sola no permite establecer una relación directa con un accidente. El mantenimiento, las inspecciones, el estado de los sistemas y los registros técnicos serán algunos de los elementos que deberán ser revisados por los investigadores.

La aeronave era operada por 21 Air y realizaba el vuelo para Amazon Prime Air, la división logística de la compañía que utiliza una extensa red de vuelos de carga para transportar paquetes.

Investigación en curso

La investigación quedó en manos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), con la participación de la FAA. Los especialistas deberán reconstruir segundo a segundo lo sucedido durante la aproximación y el aterrizaje.

Uno de los elementos centrales será la información registrada por los sistemas de la aeronave y las comunicaciones entre la tripulación y el control de tránsito aéreo. También serán fundamentales las imágenes de cámaras de seguridad, los registros meteorológicos, los testimonios de testigos y la inspección de los restos del Boeing.

Los investigadores deberán determinar si existió una falla mecánica, un problema relacionado con el aterrizaje, una condición meteorológica adversa o una combinación de factores.

Por ahora, las autoridades evitaron atribuir responsabilidades y remarcaron que cualquier conclusión deberá surgir de la investigación técnica.

Antecedente de 2019

El accidente de Miami también volvió a recordar otro episodio fatal ocurrido en 2019, cuando un Boeing 767 operado para Amazon se estrelló en las cercanías de Houston, Texas. En aquel caso murieron los tres tripulantes que viajaban a bordo. La investigación determinó que el accidente estuvo relacionado con una pérdida de control durante el vuelo.

Aunque ambos hechos son diferentes y no existe por el momento una conexión entre ellos, el antecedente forma parte del contexto que rodea las operaciones de carga aérea de Amazon.

La compañía aseguró que está colaborando con las autoridades y expresó sus condolencias por las víctimas del accidente.

Interrupción de operaciones en el aeropuerto

El siniestro también provocó una importante interrupción de las operaciones del Aeropuerto Internacional de Miami. Tras el accidente, las pistas y calles de rodaje fueron cerradas temporalmente mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona.

La situación generó cancelaciones, demoras y desvíos de vuelos. Más de 160 operaciones fueron canceladas y cerca de 325 sufrieron retrasos, según reportes citados por AP. Algunos vuelos tuvieron que ser desviados hacia otros aeropuertos, mientras las autoridades trabajaban para recuperar progresivamente la actividad.

El aeropuerto es además uno de los principales centros de transporte de carga de Estados Unidos, por lo que el accidente tuvo consecuencias que fueron más allá de la interrupción temporal de los vuelos comerciales.