La investigación por el robo comando ocurrido el 20 de abril en barrio Urca sumó dos detenidos policías del Comando de Acción Preventiva (CAP 19). Una de las víctimas declaró que siempre sospechó que su domicilio había sido desprotegido y criticó la falta de comunicación con la Justicia.
La investigación por el robo comando ocurrido el 20 de abril en barrio Urca, Córdoba, registró la detención de dos policías del Comando de Acción Preventiva (CAP 19), acusados de integrar la organización que cometió el asalto. Se trata de los oficiales Juan Pablo Páez y Franco Santiago Herrera Figueroa, junto al civil Alan Guerra. Con estos arrestos, la causa acumula 13 detenidos.
Yamila, una de las víctimas del asalto, declaró en diálogo con ElDoce que se sintió «totalmente decepcionada» al conocer la noticia, y afirmó: «Eran policías». También sostuvo que desde el inicio sospechó que su zona había sido liberada: «Siempre sospeché que habían liberado mi zona, que habían desprotegido totalmente mi domicilio».
Según la investigación, los efectivos habrían utilizado información de la frecuencia policial para informar los movimientos de los patrulleros y facilitar los robos. Yamila relató que durante el asalto, uno de los delincuentes «hablaba permanentemente con alguien que estaba afuera», y consideró que le pasaban información para decidir si continuaban o se retiraban.
El robo ocurrió durante la madrugada del 20 de abril, cuando ocho hombres ingresaron a la vivienda familiar y permanecieron alrededor de dos horas. La víctima indicó que la organización podría estar integrada por al menos 16 personas. Durante el asalto, la familia fue reducida, golpeada y obligada a realizar transferencias bancarias. Según la investigación judicial, los delincuentes forzaron movimientos por 17,3 millones de pesos hacia distintas cuentas. Además, a su marido le sacaron un préstamo a su nombre. «De eso no recuperamos absolutamente nada», aseguró Yamila. Hasta el momento, la Justicia recuperó las dos camionetas robadas.
Yamila también expresó que no fue convocada para una rueda de reconocimiento ni tuvo contacto con la fiscalía más allá de las primeras actuaciones. «Desde el 20 de abril vivimos con miedo. Tenemos dos hijos adolescentes y se nos cambió totalmente el estilo de vida», declaró.
La víctima recordó la visita del ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, poco después del asalto, y afirmó que intentó comunicarse con él posteriormente sin éxito: «Le mandé mensajes de WhatsApp, lo llamé por teléfono y nunca me contestó. Al principio estaban todos dispuestos y después desaparecieron». Concluyó: «Las personas que nos tienen que cuidar no nos cuidan».
