La artista plástica Marta Minujín recibió la distinción de Personalidad Emérita de la Cultura Nacional en una ceremonia encabezada por el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli. Durante el acto, Minujín se refirió a su visión sobre el arte y la política, y anticipó detalles de su próximo proyecto: una réplica de la Estatua de la Libertad en posición horizontal.
La artista plástica Marta Minujín fue distinguida como Personalidad Emérita de la Cultura Nacional en un acto celebrado en Buenos Aires. La placa honorífica fue entregada por el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, quien definió a Minujín como “una de las más originales e influyentes que dio Argentina” y destacó que “nunca aceptó que el arte tuviera límites en sus materiales a través de una idea que pueda cambiar el mundo”.
Durante la ceremonia, Minujín compartió el evento con figuras del ámbito artístico, entre ellas la actriz Nacha Guevara, y presenció un video-homenaje que repasó su trayectoria. En la pieza audiovisual, la artista de 83 años señaló que las “ideas”, la “intuición” y la “emoción” fueron conceptos centrales de su carrera. “A los 5 años supe que era artista. El arte no es para mirarlo, sino para vivirlo. La vanguardia es pensar que nada es imposible”, afirmó.
En una conferencia de prensa previa al acto, Minujín habló sobre sus proyectos futuros, entre ellos una réplica de la Estatua de la Libertad en posición horizontal, de unos 50 metros de largo, que planea instalar en Battery Park, Nueva York. La obra, concebida originalmente en 1979, contempla cubrir la estatua con hamburguesas, según anticipó la artista en 2018. Al ser consultada sobre los materiales definitivos, Minujín respondió: “La van a tener que ver”.
En cuanto a la relación entre arte y política, Minujín sostuvo que “el arte está sobre la política”. Al referirse a la confrontación entre políticos y artistas, declaró: “Por suerte, no me enfrento tanto. Pero considero que los políticos están más abajo porque es un arte que busca acomodar la realidad, pero no está en lo alto del pensador político. Cuando está en la práctica ocurren cuestiones como robos y utilizar el país para enriquecerse. Todo eso existe en la política, pero en el arte no creo, salvo por los artistas comerciales, los que viven para vender”.
Minujín también se refirió a su inicio en el arte y a las oportunidades actuales para los artistas emergentes. “He trabajado en otras cosas antes de poder vender obras, incluso fui moza en un restaurante en Washington. Además, me saqué 17 becas”, contó. Sobre la existencia de recursos para nuevos artistas, afirmó: “Sí, hay muchísimas becas y residencias. Es cuestión de tomarse el trabajo y aplicar a ellas”.
Finalmente, la artista rememoró la década de 1970 y señaló que “en la época de los ‘70, era peligroso ser artista” y que “estábamos censurados, los militares habían roto muchas obras”. También recomendó a los artistas no trabajar para “vender” o “alcanzar el éxito”, sino por el arte en sí mismo, y ejemplificó: “Morir como Picasso, con el pincel en la mano”.
