Las condiciones de financiación favorecen a los vehículos nuevos, mientras que el menor desembolso inicial sostiene el atractivo de los usados, según especialistas del sector.
El interrogante sobre si conviene comprar un 0km o un usado entre quienes buscan cambiar el auto no tiene una respuesta uniforme. Los autos nuevos cuentan con el respaldo de la garantía y suelen ofrecer mejores condiciones de financiación, mientras que los usados requieren un desembolso inicial menor y permiten acceder a modelos de segmentos superiores con un presupuesto similar.
“Hoy el mercado ofrece oportunidades tanto para quienes buscan un 0km como para quienes prefieren un usado, y la elección depende del perfil de cada comprador”, explicó Julián Lapido, gerente de Marketing de Car One.
En el caso de los vehículos nuevos, uno de los principales atractivos está en las herramientas financieras ofrecidas por las terminales. “Las tasas promocionales, los plazos y las campañas de las terminales hacen que acceder a un vehículo nuevo sea hoy más viable que hace algunos años”, señaló Lapido. En Car One, precisó, el 33,9% de las operaciones de 0km realizadas durante los últimos dos años incluyó algún tipo de financiación.
Alejandro Lamas, secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), consideró que todavía existe margen para mejorar las condiciones crediticias, especialmente en el segmento de los usados. “En financiación se tienen que bajar las tasas y deben aumentar los años de antigüedad de los vehículos para los cuales se puede financiar. Sentimos que las tasas no están acompañando en este momento”, sostuvo.
Para quienes disponen del dinero o necesitan resolver la compra rápidamente, el usado conserva ventajas concretas. “El usado sigue siendo una alternativa muy competitiva para quienes priorizan un menor desembolso inicial, disponibilidad inmediata o la posibilidad de acceder a un segmento superior por un presupuesto similar”, afirmó Lapido. Lamas coincidió y señaló que la conveniencia del usado se vuelve más evidente entre quienes buscan determinado nivel de confort o equipamiento. “A la persona que está acostumbrada a una serie de características premium le va a convenir comprar un usado”, explicó.
El crecimiento de la oferta de vehículos nuevos, incluidos modelos de origen chino y de otras procedencias, comenzó a modificar las referencias de precios. Según Lamas, su ingreso generó que la mayoría de los valores se mantuviera estable y que en algunos usados incluso se registraron bajas. “Los modelos que quedaron fuera de línea respecto del resto del mercado, deberán acomodarse progresivamente”, agregó.
El secretario de la CCA puso el foco particularmente en los autos eléctricos. “En Europa y Estados Unidos es muy fuerte la depreciación de los vehículos eléctricos. Hay que ver cómo se da la situación en la Argentina, donde el poder adquisitivo es distinto como para tolerar esa caída del valor al momento de una venta”, señaló.
En el primer semestre se patentaron 292.558 unidades, lo que representó una caída interanual del 8,75%, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). En los usados, en el acumulado anual se alcanzaron las 892.696 operaciones, un 2,9% por debajo del primer semestre del año pasado.
Sobre el mercado de segunda mano, Lamas consideró que atraviesan un período similar al de 2025 y atribuyó parte de la menor actividad registrada al comienzo del segundo semestre al efecto del Mundial. Su proyección es que el año termine con volúmenes cercanos a los del período anterior.
Para comparar correctamente, los especialistas recomiendan no limitarse al precio publicado. “Lo que vemos es un comprador mucho más racional que el de años anteriores. Analiza el costo total, la financiación, el consumo, la garantía y el valor de reventa antes de tomar una decisión”, resumió Lapido.
