El actor Sean Penn afirmó que dejó de asistir a eventos multitudinarios, incluidas las ceremonias de premios, por motivos de salud mental. Su ausencia en los Oscar 2025, donde ganó como Mejor Actor de Reparto, generó atención mediática.
El actor Sean Penn declaró que decidió no asistir a galas de premios ni a reuniones sociales con más de ocho personas, debido a la ansiedad que le generan estos entornos. Penn hizo estas declaraciones durante una conversación pública con la presentadora de CNN, Kaitlin Collins, en el marco del 25º Festival Tribeca, celebrado en Manhattan entre el 3 y el 14 de junio.
Penn fue galardonado con la estatuilla a Mejor Actor de Reparto en la 98ª edición de los Premios de la Academia, pero no estuvo presente en la ceremonia. Según explicó, la decisión fue consensuada con sus colegas de la película Una batalla tras otra, quienes consideraron que era “mejor para su salud mental” no acudir. Penn viajó en su lugar a Ucrania, donde sigue trabajando para visibilizar la situación del país en el conflicto con Rusia. Allí siguió la transmisión de los Oscar, que comenzó a las 2 de la madrugada y finalizó cerca de las 5. “Por primera vez pude disfrutar realmente de los Premios de la Academia. Estuvo genial”, sostuvo.
Durante el diálogo en Tribeca, Penn declaró: “Ya no asisto a ningún evento en el que tenga que estar en un grupo de más de ocho personas. Es algo que me deja sin ánimos”. Agregó que su rechazo no se limita a las entregas de premios, sino que se extiende a cualquier reunión social amplia. “No es solo porque se trate de una entrega de premios. Sería igual si este grupo fuera a una fiesta posterior. Siempre he sentido incomodidad social en esos ambientes; demasiada gente”, afirmó. Penn indicó que ha fijado un límite personal: “Estoy decidido, de por vida, a no ir a ningún lugar donde se reúna un grupo designado de más de ocho personas”.
El actor relató que su decisión se consolidó tras su experiencia en los Globos de Oro de este año. “Lo máximo que podía sentir era alivio. Saber que no voy a volver a hacer eso es un descanso. Fui a los Golden Globes, nunca había ido antes. Y fue ahí cuando decidí: ‘No puedo hacer esto’”. Penn explicó que la incomodidad no responde a un rechazo superficial de la cultura de Hollywood, sino a la ansiedad que le genera la dinámica social de estos encuentros. “El problema es que en esas reuniones solo tienes quince minutos para cada persona, y eso me provoca ansiedad, es algo que me resulta abrumador”, afirmó.
Otro factor que contribuyó a su incomodidad fue la demanda constante de selfies por parte del público y los asistentes. Penn fue contundente: “La gente no debería hacerse selfies nunca con nadie. Es malo para ti; es malo para todos. Es como chuparte el alma”. Incluso ante situaciones extremas, como el caso de una superviviente del Holocausto o un niño en silla de ruedas, Penn mantiene su postura: “¿La abuela del Holocausto y su nieto parapléjico de seis años se acercan? Es un no rotundo”. Describió cómo, al salir de los Golden Globes, se vio rodeado por personas que le pedían fotografías, lo que reforzó su determinación de no volver a asistir a grandes eventos. “Es la novena persona”, señaló, refiriéndose al punto de quiebre.
Actualmente, Penn encuentra mayor satisfacción en actividades alejadas de los focos de Hollywood, como su trabajo humanitario en Ucrania y la carpintería. Participa activamente en el Festival Tribeca, donde mantiene una relación de larga data con el cofundador Robert De Niro. Penn admitió que ha suavizado su carácter respecto a sus años más turbulentos, buscando espacios en los que pueda sentirse cómodo y en control de su entorno.
