La Policía Nacional desarticuló una organización dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual en Jerez de la Frontera, con dos detenidos y ocho víctimas identificadas.
Jerez de la Frontera (Cádiz), 5 jun (EFE).- La Policía Nacional desarticuló una organización presuntamente dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La red captaba a mujeres en situación de vulnerabilidad para obligarlas a prostituirse en pisos de Jerez de la Frontera. La operación se saldó con dos detenidos y la identificación de ocho potenciales víctimas.
Según informó la Policía Nacional, la operación “Aragua” permitió investigar a dos personas acusadas de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y delitos relativos a la prostitución. Presuntamente captaban a mujeres tanto en sus países de origen como en territorio nacional para trasladarlas a Málaga y explotarlas en inmuebles ubicados principalmente en Jerez.
La investigación determinó que las víctimas contraían una deuda de hasta 5.000 euros por su traslado y debían entregar el 50 por ciento de los beneficios obtenidos mediante la prestación de servicios sexuales.
La autoridad judicial autorizó la entrada y registro en un domicilio de Estepona (Málaga) y en dos inmuebles utilizados para la prostitución en Jerez de la Frontera. Los registros se realizaron de forma simultánea el 20 de mayo con la colaboración de agentes de la localidad malagueña.
Como resultado del registro en Estepona fue detenida una persona y se intervinieron un dron, un teléfono móvil, un disco duro, un ordenador personal, 250 euros en efectivo y varias armas de aire comprimido presuntamente modificadas y consideradas prohibidas. Durante la actuación, los agentes localizaron en el domicilio a un menor de 21 meses y observaron graves condiciones de insalubridad, así como restos de cocaína al alcance del niño. Se activó el protocolo correspondiente a través de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM). El menor fue trasladado a un centro sanitario, donde permanece ingresado tras haber dado positivo en cocaína y presentar síntomas compatibles con síndrome de abstinencia.
Los registros en los pisos de Jerez permitieron identificar a ocho potenciales víctimas de trata con fines de explotación sexual. Los investigadores comprobaron que las mujeres compartían habitaciones e incluso camas, y dos de ellas dormían en el mismo lugar donde se realizaban los servicios sexuales. Las víctimas eran obligadas a prostituirse las 24 horas del día durante toda la semana, eran incitadas al consumo de sustancias estupefacientes y presuntamente forzadas a suministrarlas a los clientes. Permanecían bajo vigilancia constante mediante cámaras de seguridad instaladas en los inmuebles.
Los dos detenidos fueron puestos a disposición judicial el 22 de mayo y la autoridad judicial decretó su ingreso en prisión.
