A más de 20 años de su estreno, los fanáticos de la película épica descubrieron un insólito error de utilería durante una de las escenas clave del actor.
Tras el estreno de La Odisea —la obra que narra el periplo de Odiseo (Ulises) de regreso a Ítaca tras la caída de Troya—, muchos espectadores volvieron a revisar la icónica cinta de 2004. Fue así como los fanáticos sacaron a la luz un insólito detalle en la interpretación de Eric Bana como Héctor que había pasado inadvertido durante años.
A pesar de que el largometraje protagonizado por Brad Pitt, Orlando Bloom y el propio Bana fue un éxito de taquilla, la atención del público se centró en una escena muy particular: el momento en que el personaje se retira el casco. Al quitárselo, la pieza de utilería se dobló de forma evidente, lo que dejó al descubierto que estaba hecha de plástico y no de metal. Esto desató una ola de comentarios y memes en redes sociales.
Entre los mensajes viralizados se encontraron expresiones como “Lindo casco de plástico, jaja”, “El casco flexible”, “El casco no es de metal”, “He visto mil veces la película y jamás había notado eso… Jajaja, qué buen detalle” y “Eric Bana y el casco de corredor”.
Este tipo de detalles es habitual en las superproducciones de época. Para evitar lesiones durante las complejas escenas de combate o reducir el cansancio físico de los actores en rodajes agotadores, los vestuaristas suelen emplear réplicas ligeras fabricadas en gomaespuma, resina o plástico flexible. Sin embargo, con el salto a la alta definición y la costumbre de los espectadores de pausar cada cuadro, estos secretos de utilería quedaron al descubierto.
Troya no es ajena a este tipo de anécdotas. A lo largo de los años, los fanáticos encontraron otros descuidos en la cinta dirigida por Wolfgang Petersen, desde sombrillas modernas con varillas metálicas hasta aviones que cruzaban el cielo de la antigua Grecia y cables visibles en la vestimenta de los soldados.
A pesar de estos detalles técnicos, la interpretación de Eric Bana como el príncipe de Troya sigue siendo aclamada por el público.
Los otros descuidos históricos de Troya
- La duración del conflicto: mientras que en la obra de Homero la Guerra de Troya se extiende a lo largo de diez años, la adaptación cinematográfica comprime todos los acontecimientos en tan solo unas pocas semanas.
- El verdadero motivo de la guerra: el largometraje atribuye el enfrentamiento exclusivamente al rapto de Helena por parte de Paris. Sin embargo, los historiadores señalan que la verdadera disputa radicaba en el control de un punto geográfico estratégico para las rutas comerciales de la época.
- Un caballo de Troya distinto: en la cinta se muestra la famosa estrategia del caballo de madera como una megaestructura para introducir soldados. En el mito, el caballo también tuvo un valor simbólico, al servir como señal para marcar la puerta de la ciudad que debía ser abierta.
- La ausencia de los dioses: a diferencia de la Ilíada, donde las deidades del Olimpo intervienen de forma activa en el destino de las batallas y provocan sucesos clave (como la muerte de Aquiles fuera de los muros), el guion eliminó la mitología para ofrecer una versión puramente humana del relato.
