En el último mes, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha tomado posiciones que incrementan la tensión interna en el oficialismo, incluyendo un rechazo al intento del Gobierno de frenar el pliego de la jueza María Verónica Michelli.
En el transcurso de un mes, Patricia Bullrich ha marcado posiciones en temas sensibles que incrementaron la tensión en la interna libertaria. Primero, cuestionó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la investigación sobre su patrimonio. Luego, rechazó la decisión del Gobierno de frenar el pliego de la jueza María Verónica Michelli, cuyo parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon fue el argumento esgrimido para la medida.
El Gobierno revisó el listado de pliegos a través del ministro Juan Bautista Mahiques, quien responde a Karina Milei. La orden de retirar el pliego generó malestar en el bloque oficialista y entre sus aliados, que decidieron no desandar el camino.
Bullrich se reunió con Karina Milei, y el presidente Javier Milei retuiteó un mensaje sobre el mecanismo de designación de jueces. En el Senado, el oficialismo acordó revisar una «falla reglamentaria» para frenar el dictamen favorable a Michelli, que cuenta con nueve firmas de distintos bloques (PRO, UCR, provinciales). La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió a Michelli en su despacho.
El caso también expuso tensiones internas en el Gobierno, con críticas hacia el Ministerio de Justicia, bajo la órbita de la secretaría General. Bullrich, por su parte, presentó su declaración jurada antes del plazo y ha fijado una postura de diferenciación respecto al círculo de Olivos.
