La obra «Niñas sirvientas» de Miriam Morales recoge testimonios de mujeres que fueron separadas de sus familias durante la infancia para realizar tareas domésticas sin remuneración.
La obra «Niñas sirvientas. Una práctica habitual en la provincia de Jujuy. Vida cotidiana y subjetividad» (2025), de la autora Miriam Morales, documenta la existencia de servidumbre doméstica infantil en la provincia de Jujuy. Según el libro, muchas niñas de zonas rurales son separadas de su familia de origen para vivir con otras familias, donde trabajan a cambio de vivienda, vestimenta, comida y, en algunos casos, educación.
Morales afirmó que esta práctica se remonta a la colonización de América y, aunque ha disminuido en masividad, continúa vigente en la actualidad. A lo largo de los capítulos, la autora explora las condiciones en que se desarrolla esta servidumbre y su impacto en la vida de las mujeres entrevistadas, incluyendo la relación con su familia, sus empleos futuros y la relación con sus hijas. Las entrevistadas recordaron el momento de la separación de sus hogares y describieron cómo crecer realizando tareas domésticas y de cuidado desde muy pequeñas les demandaba la mayor parte del día.
La autora explicó que utiliza el término «sirvientas» porque, aunque «hiere y que hoy se asocia al maltrato», su significado es el de «servidor, persona que sirve como criado». Morales sostuvo que existe una tendencia a suavizar los términos y que «sirvienta» se usa para indicar el tipo de trato que reciben las mujeres. Señaló que la práctica está normalizada y naturalizada, y que «las vivencias retratadas por las voces de mujeres entrevistadas evidencian la existencia en la actualidad de trabajo infantil en condiciones de servidumbre, por medio del cual se expresa la existencia de resabios feudales en la región».
En declaraciones a PERFIL, Morales indicó que las mujeres del relato lograron evitar que sus hijas pasaran por la misma situación porque viven en la ciudad y tienen otras estrategias de subsistencia. El libro detalla cómo algunas de ellas pudieron salir de esas condiciones, destacando el papel de los comedores comunitarios como fuente de trabajo y alimentación.
Morales agregó que esta práctica «es tan masiva, tan habitual e histórica en ciertos lugares del interior, no solo de Jujuy sino en Latinoamérica en general», que el libro impulsó un proyecto de ley —aún en etapa de plebiscito— promovido por mujeres que vivieron la situación y por la Multisectorial de mujeres y disidencias. El objetivo es establecer un mecanismo de reparación mediante una «ley de régimen provincial de reconocimiento y reparación por servidumbre doméstica infantil».
Finalmente, Morales recordó que Argentina votó en contra de una resolución de Naciones Unidas que califica a la esclavitud como un crimen contra la humanidad. «Menciono esto porque la servidumbre y la esclavitud siguen siendo formas de generación de riqueza, aunque no sean la principal», sostuvo. La investigación es el producto del trabajo final para la maestría de Psicología Social de la Universidad Nacional de Tucumán, y fue publicada por la Facultad de Humanidades de Jujuy y la editorial Tiraxi, perteneciente a la universidad pública.
