La OMS confirmó dos casos de hantavirus y cinco sospechosos a bordo del MV Hondius, que partió desde Ushuaia. Tres personas fallecieron y el buque permanece fondeado frente a Cabo Verde sin permiso de atraque.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes dos casos de hantavirus y otros cinco sospechosos vinculados a un brote detectado a bordo de un crucero que permanece fondeado frente a las costas de Cabo Verde, en el Atlántico, luego de que las autoridades del país insular le negaran el permiso de atraque como medida de precaución sanitaria.
El foco ya provocó tres muertes y mantiene a unas 149 personas a bordo del navío, a la espera de que se defina un puerto seguro para el desembarco. El buque afectado es el MV Hondius, de bandera neerlandesa, operado por la empresa Oceanwide Expeditions.
Según la información difundida por la OMS, el crucero transporta actualmente a 147 pasajeros y tripulantes. La travesía había comenzado a finales de marzo en Ushuaia, en el sur de la Argentina, y fue promocionada como una expedición de naturaleza a la Antártida, con escalas en la península Antártica, las islas Georgias del Sur y Tristán de Acuña.
El organismo sanitario indicó que fue notificado del brote el 2 de mayo, cuando se reportó la presencia de pasajeros con una afección respiratoria grave a bordo. En un informe actualizado al 4 de mayo de 2026, la OMS detalló que se identificaron siete casos en total: dos confirmados por análisis de laboratorio y otros cinco considerados sospechosos. De ese grupo, tres personas fallecieron, una permanece internada en estado crítico en cuidados intensivos en Johannesburgo, Sudáfrica, y otras tres presentan síntomas leves o moderados y continúan a bordo bajo control médico.
El primer caso sospechoso fue el de un ciudadano neerlandés de 70 años, que el 6 de abril comenzó con síntomas de fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve mientras se encontraba a bordo. Su estado se agravó cinco días más tarde y falleció el 11 de abril, aunque en ese momento no se le realizaron pruebas microbiológicas. Su cuerpo permaneció a bordo hasta el 24 de abril, cuando fue desembarcado en la isla de Santa Elena. Lo acompañó su esposa, una mujer neerlandesa de 69 años, quien presentaba síntomas gastrointestinales al momento del desembarco. Fue trasladada en avión a Johannesburgo, donde su condición se deterioró y falleció dos días después, el 26 de abril. En su caso, las autoridades confirmaron posteriormente la presencia de hantavirus.
La tercera persona fallecida fue un ciudadano alemán que también formaba parte del pasaje. Además, un pasajero británico fue evacuado del Hondius y trasladado a Sudáfrica, donde permanece internado en estado crítico y dio positivo por hantavirus.
La OMS señaló que el riesgo para la población general es considerado bajo. El hantavirus se transmite habitualmente a través del contacto con roedores infectados o con sus excreciones, y solo en contadas ocasiones presenta transmisión de persona a persona. No obstante, se ha documentado una transmisión interhumana limitada en algunas cepas, como el virus Andes, presente en la Argentina y Chile.
Como medida de precaución, se indicó a los pasajeros que permanezcan en sus camarotes siempre que sea posible. La OMS advirtió que el período de incubación del virus puede extenderse durante varias semanas, por lo que algunas personas expuestas podrían no presentar síntomas de inmediato. Las autoridades de Cabo Verde confirmaron que no autorizaron el ingreso del MV Hondius al puerto de Praia. Equipos médicos locales subieron a bordo para evaluar a los pacientes, mientras continúan los análisis y la recolección de muestras.
La empresa Oceanwide Expeditions informó que se están aplicando estrictas medidas de aislamiento y que trabaja junto con las autoridades sanitarias en un plan para la evacuación médica de dos personas enfermas que permanecen a bordo, así como de un acompañante de uno de los pasajeros fallecidos. Sin embargo, hasta el momento no existe un plan definitivo para el desembarco del resto de los ocupantes. Las islas de Las Palmas y Tenerife, en el archipiélago español de las Canarias, están siendo consideradas como posibles destinos para el atraque del crucero y la implementación de controles médicos adicionales.
