A través de un recurso extraordinario, el Ejecutivo pidió al máximo tribunal que intervenga y deje sin efecto la medida cautelar que frenó más de 80 artículos de la norma, en un conflicto judicial con la CGT.
El Gobierno nacional presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, solicitando que intervenga en el conflicto judicial por la reforma laboral y deje sin efecto la suspensión de varios artículos fundamentales de esta norma. La presentación se realizó mediante la figura del «per saltum», un mecanismo que permite saltar instancias judiciales intermedias y llevar el caso directamente ante el máximo tribunal, con el objetivo de acelerar una resolución.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas (NA), la solicitud fue impulsada por la Procuración del Tesoro en representación de la Secretaría de Trabajo. Su fin es revertir el fallo que frenó más de 80 artículos de la ley, tras una demanda presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT). El Gobierno busca que la Corte Suprema valide la reforma y suspenda los efectos de la medida cautelar dictada por un juzgado laboral, que cuestionó la aplicación de la norma en todo el país.
Desde el Ejecutivo se argumentó que dicho tribunal no contaba con la competencia necesaria para decidir sobre una ley de alcance nacional, y se sostuvo que corresponde al máximo tribunal unificar los criterios en este conflicto legal, que ya ha transitado por varias instancias judiciales previas. La reforma laboral quedó parcialmente suspendida a fines de marzo y ahora su futuro depende de la decisión de la Corte Suprema.
Por su parte, Cristian Jerónimo, uno de los integrantes del triunvirato de la CGT, se refirió a la reforma luego de la suspensión judicial. Afirmó que la judicialización será «una discusión larga» que seguirá en los tribunales. El dirigente señaló el pasado 1 de abril que la Ley de Modernización Laboral, aprobada el 27 de febrero, «se extralimitaba» e iba contra la Constitución Nacional al atacar derechos laborales, tal como lo indicó el fallo judicial.
Además, Jerónimo manifestó que la gestión del presidente Javier Milei está generando una «sangría» económica, con cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo, lo que -a su juicio- llevaría a que la industria nacional tienda a desaparecer. También afirmó que «el país está sufriendo una enorme crisis por la apertura indiscriminada de importaciones que generó este Gobierno». En ese contexto, aseguró que desde la central obrera «vamos a seguir defendiendo a la industria nacional y, por sobre todas las cosas, vamos a seguir defendiendo nuestro país».
