El máximo tribunal rechazó un recurso de la fiscalía por cuestiones formales, dejando firme la decisión que liberó al empresario gastronómico, quien siempre declaró su inocencia en el crimen ocurrido en Palermo en 2016.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la absolución de Luciano Carlos Sosto, el joven empresario gastronómico y sommelier que había sido acusado del homicidio de su madre, Estela Garcilazo, ocurrido en diciembre de 2016 en el barrio porteño de Palermo. El tribunal, integrado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, rechazó la presentación del Ministerio Público contra la absolución por no cumplir con las formalidades procesales establecidas.
Garcilazo fue encontrada sin vida en su departamento. Inicialmente se creyó que murió a causa de una golpiza, pero la autopsia determinó que la causa fue estrangulamiento. Su hijo Luciano, quien vivía en el mismo edificio, declaró haberla encontrado y llamado al servicio de emergencias.
Sin embargo, la Justicia de instrucción lo acusó del homicidio, planteando como móvil una mala relación y un supuesto robo para financiar consumos. También se lo investigó por un posible abuso sexual, tras hallarse una proteína del semen en la víctima, aunque las muestras no permitieron obtener un perfil de ADN. Sosto siempre negó los cargos, declarando ante el tribunal: «Soy inocente: busquen al violador y asesino de mi madre».
En 2015, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 8 lo condenó a prisión perpetua por el homicidio agravado, pero lo absolvió por el delito sexual. La defensa apeló y, en 2023, la Cámara Nacional de Casación Penal revocó la condena por homicidio, exponiendo falencias en el razonamiento del tribunal y ordenando su liberación. La fiscalía apeló esa decisión, pero la Corte Suprema la desestimó por cuestiones de procedimiento, sin analizar el fondo del caso, confirmando así la absolución de manera definitiva.
