El INDEC informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 3,4% en marzo, acumulando un 9,4% en el primer trimestre del año. El dato mensual superó las proyecciones de las consultoras privadas.
La inflación de marzo marcó un 3,4% mensual, de acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En lo que va del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula un 9,4%. El dato mensual se ubicó por encima de la proyección del 3,0% del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Según el organismo, los precios Regulados tuvieron el mayor incremento (5,1%), impulsados por las tarifas de servicios públicos, transporte y educación. Le siguieron el IPC núcleo (3,2%) y los precios Estacionales (1,0%). La división con mayor aumento en marzo fue Educación (12,1%), debido al inicio de clases, seguida por Transporte (4,1%) por la suba en combustibles, transporte público y pasajes aéreos.
La división con mayor incidencia en la variación mensual fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por el aumento de Carnes y derivados (6,9%). Las divisiones con menores variaciones fueron Bienes y servicios varios (1,7%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%).
El presidente Javier Milei comentó en su cuenta de X: «El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente».
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, señaló: «En el mes se registró un impacto significativo de la guerra en Medio Oriente, en línea con los efectos registrados en otros países». Agregó que «la economía continúa atravesando un proceso de corrección de precios relativos» y que «la inflación núcleo excluyendo carnes se mantuvo en 2,5%». Caputo sostuvo que el orden fiscal y monetario permitirá que la inflación continúe su convergencia hacia niveles internacionales.
Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que «el dato de marzo es contundente, el 3,4% marca una inflación que no baja desde hace ya 10 meses». Distinguió entre factores externos transitorios, como el conflicto en Medio Oriente, y la dinámica interna de oferta y demanda de pesos. Su diagnóstico indica que, manteniendo una política monetaria restrictiva, debería observarse una mejora hacia el segundo semestre del año.
Por su parte, Delfina Barbero, economista de la Fundación Libertad, proyectó que la inflación de abril podría acercarse al 2,5% mensual, sostenida por la contención en el precio de los combustibles y un contexto externo algo más favorable. Señaló que el escenario base contempla una reanudación del sendero de desinflación, aunque advirtió sobre riesgos en un contexto internacional desafiante.
