El jefe de Gabinete es investigado por la Justicia tras denuncias sobre su enriquecimiento. El caso genera debate interno sobre la estrategia de comunicación y pone bajo la lupa el relato oficial.
La Justicia investiga el incremento patrimonial de Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, desde su ingreso al Gobierno. El fiscal Gerardo Pollicita reúne documentación para determinar si cita al funcionario a declarar sobre la procedencia de bienes como una camioneta Jeep Compass 2021, una casa en un country y un departamento en Caballito, adquiridos entre 2024 y 2025.
Adorni, quien asumió como vocero presidencial con un sueldo anual declarado de unos 30.000 dólares y casi sin ahorros previos, según su declaración jurada, sostiene que construyó su patrimonio en su «vida privada». Sin embargo, la investigación también analiza viajes a Punta del Este en avión privado pagados por un amigo con programas en TV Pública, y unas vacaciones en Aruba.
El caso se enmarca en un momento de estancamiento del proceso de desinflación y lentitud en el crecimiento económico, según observó el ministro de Economía, Luis Caputo. Internamente, el Gobierno debate la conveniencia de mantener la decisión de no dar explicaciones públicas sobre el patrimonio de Adorni, quien cuenta con el apoyo de los hermanos Milei.
La investigación judicial avanza mientras se acumulan otros episodios que son objeto de escrutinio público, como el caso $LIBRA y los créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios y militantes oficialistas.
