El gobierno de la ciudad de Nueva York ha puesto en marcha una estrategia integral de ajuste fiscal con el objetivo de reducir el gasto público sin comprometer los servicios esenciales que reciben sus habitantes. El plan surge como respuesta a un déficit presupuestario que asciende a 5400 millones de dólares.
Un plan de ajuste por sectores
La hoja de ruta presentada por la administración del alcalde Zohran Mamdani establece que cada dependencia municipal deberá identificar gastos prescindibles y optimizar el uso de sus recursos. La meta inicial es localizar ahorros por 1700 millones de dólares en el corto plazo.
«Creo que es nuestra responsabilidad ofrecer un gobierno que sea eficiente, con cada dólar destinado al mejor uso posible», afirmó Mamdani en un comunicado oficial. «Para combatir este déficit, también necesitamos cobrar impuestos a los ricos y revisar nuestra relación con el estado, pero mientras tanto, debemos examinar de cerca nuestro propio gasto», agregó.
Recortes concretos y reestructuraciones
Entre las medidas ya definidas se encuentra la decisión del Departamento de Servicios Sociales de no renovar un contrato multimillonario con la consultora McKinsey, lo que generará un ahorro estimado en 9 millones de dólares para el próximo ejercicio fiscal. Esta misma dependencia trasladará parte de sus servicios tecnológicos a personal municipal y renegociará acuerdos para proveer Wi-Fi en refugios.
En paralelo, la ciudad avanzará con una reducción significativa del espacio de oficinas alquilado, identificando propiedades con uso parcial o innecesario para reubicar personal y disminuir los costos de arrendamiento. La Oficina de Tecnología e Innovación también revisará licencias de software y hardware duplicados, migrando a plataformas de menor costo.
La filosofía: «Ningún ahorro es demasiado pequeño»
El eje central de la estrategia es una revisión minuciosa de decenas de programas y acuerdos vigentes, con el fin de eliminar lo que la administración califica como «desperdicio». «Cuando buscamos que nuestra ciudad recupere una base financiera sólida, ningún ahorro es demasiado pequeño», señaló el alcalde.
Mamdani aseguró que el proceso será transparente y que mantendrá informada a la ciudadanía en cada paso. «Para ofrecer bienes públicos, primero hay que ofrecer excelencia pública», finalizó, subrayando el compromiso de mantener la calidad de los servicios mientras se realiza este reordenamiento de las finanzas municipales.
