Con la llegada de las lluvias, mantener el techo en buenas condiciones ayuda a prevenir filtraciones y problemas de humedad. Una alternativa económica es un impermeabilizante casero, que se prepara a base de cemento, adhesivo para pisos y sellador.
Con la presencia de las lluvias, mantener el techo en buenas condiciones ayuda a prevenir filtraciones y problemas de humedad. Una alternativa económica es un impermeabilizante casero, el cual consiste en preparar una mezcla casera a base de cemento, adhesivo para pisos y sellador.
Otra alternativa para filtraciones puntuales es usar emulsión asfáltica, especialmente sobre grietas y sectores dañados.
Qué se necesita para hacer un impermeabilizante casero
La preparación lleva 10 litros de agua, 10 kilos de pegazulejo o adhesivo para pisos, 5 kilos de cemento blanco y 2 litros de sellador acrílico o vinílico para concreto. También se necesita un balde o cubeta grande y una herramienta para mezclar.
Cómo preparar la mezcla
Primero se colocan los 10 litros de agua en un balde de aproximadamente 20 litros. Después se agregan de a poco el adhesivo y el cemento mientras se mezcla para evitar grumos.
Por último, se incorpora el sellador y se revuelve hasta conseguir una preparación homogénea, con una consistencia similar a la de una pintura espesa.
Cómo preparar el techo
Antes de aplicar el producto sobre el techo, hay que limpiar completamente la superficie y retirar polvo, tierra, hojas, hongos y restos de materiales sueltos. Las grietas importantes deben repararse previamente.
Si se utiliza la mezcla de cemento, la superficie puede humedecerse un poco antes de empezar, aunque no debe quedar con agua acumulada.
Cómo aplicar el impermeabilizante casero
La primera mano debe implementarse de manera uniforme sobre el techo, intentando cubrir todos los poros y sectores donde pueda ingresar agua. Una vez que la primera capa haya secado, se recomienda aplicar una segunda mano en sentido cruzado para reforzar la cobertura.
Los tiempos de secado pueden variar considerablemente según la cantidad de producto aplicado, la temperatura, la humedad y las condiciones del techo. Por eso, antes de volver a pisar la superficie o exponerla al agua, es importante comprobar que esté completamente seca.
Impermeabilizante casero: qué tener en cuenta antes de hacerlo
Una impermeabilización casera puede servir para mantenimiento o reparaciones menores, pero no necesariamente resuelve problemas estructurales, filtraciones severas o techos con grietas importantes ni reemplaza a un producto industrial especializado.
Los sistemas o métodos profesionales requieren una preparación específica del soporte, tratamiento de fisuras y un espesor determinado para garantizar su funcionamiento.
Además, cualquier trabajo sobre techos implica riesgo de caídas. Si la superficie está muy deteriorada, tiene una pendiente pronunciada o presenta daños estructurales, lo más seguro es recurrir a un profesional.

