El Grupo Nacional contra la Sequía declaró que el 71,3% del territorio inglés se encuentra en situación de sequía, tras registrar el julio más seco desde 1836.
El Grupo Nacional contra la Sequía de Inglaterra declaró que el 71,3% del país se encuentra en situación de sequía, luego de que se registrara el mes de julio más seco desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1836.
El organismo, integrado por reguladores, funcionarios gubernamentales, compañías de agua y entidades agrícolas, señaló que las zonas más afectadas son East Midlands, Lincolnshire y Northamptonshire, Kent y Sussex, y Solent y South Downs.
Según informó la BBC, 45 millones de personas viven en zonas afectadas por la sequía en Inglaterra, y más de 27 millones enfrentan restricciones en el uso del agua. La situación se produjo después de un verano extremadamente caluroso y seco.
Tony Grayling, presidente del Grupo Nacional contra la Sequía, declaró: “esto no cambiará hasta que aparezcan lluvias sostenidas y significativas”.
El servicio meteorológico británico, Met Office, prevé temperaturas de hasta 36°C en el este y sureste de Inglaterra durante los próximos días y emitió una alerta sanitaria por calor para buena parte del país.
La escasez de agua afecta a los ecosistemas y a actividades económicas que dependen de los ríos, como la navegación, la agricultura y algunos procesos industriales y energéticos. Los niveles críticos también generan preocupación por la disponibilidad de agua para refrigeración de instalaciones eléctricas.
La ministra de Recursos Hídricos, Emma Hardy, afirmó que el gobierno británico está trabajando para facilitar a los agricultores la construcción de más embalses de riego en sus propias explotaciones.
Solo el 14% de los ríos de Inglaterra se consideran en niveles normales, mientras que el 22% están en niveles “excepcionalmente bajos”, incluidos el río Avon en el suroeste y el río Ely Ouse en el este.
Ante el riesgo de incendios forestales, decenas de bomberos combaten un foco en New Forest, que a primera hora del lunes se estimaba que tenía el tamaño de 140 campos de fútbol.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido emitió alertas sanitarias por calor de nivel naranja para toda Inglaterra, excepto el noreste, vigentes desde el martes.
En España, un incendio en la provincia de Ávila quemó alrededor de 50.000 hectáreas a finales de julio. En Francia, un incendio en el departamento de Gironda arrasó cerca de 42.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 220.000 personas.
El Servicio de Cambio Climático de Copernicus advirtió que las condiciones actuales favorecen una actividad excepcional de incendios forestales, tanto por superficie quemada como por emisiones de carbono.
El gobierno británico se mantiene expectante ante la posibilidad de que, de extenderse la sequía, se produzca escasez de alimentos.
