Un médico mendocino de 46 años ingresó con su camioneta a la Pampa del Leoncito, en Calingasta, San Juan, y provocó huellas de hasta 25 centímetros de profundidad en un área protegida. Las autoridades locales estiman que la recuperación del terreno podría demandar aproximadamente 100 años.
Un conductor ingresó con una camioneta a un sector protegido de la Pampa del Leoncito, en el departamento Calingasta, San Juan, y provocó marcas de hasta 25 centímetros de profundidad sobre una superficie que se encontraba en recuperación. El hecho ocurrió en un área con restricciones para la circulación vehicular y es investigado por daño ambiental.
Según informó el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, el conductor fue identificado como Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años. De acuerdo con las primeras reconstrucciones oficiales, el vehículo avanzó aproximadamente 1,5 kilómetros dentro del lugar hasta quedar atrapado.
Los relevamientos realizados por la Municipalidad detectaron huellas de hasta 25 centímetros de profundidad, una dimensión superior a la registrada en antecedentes recientes en la misma zona. El área presentaba condiciones particulares por la presencia de agua y bajas temperaturas, y sobre ella existen restricciones para la circulación vehicular. Ante esta situación, las autoridades elevaron una denuncia formal.
En los últimos meses, la Pampa del Leoncito había mostrado señales de recuperación gracias a un temporal que permitió una nueva inundación de parte del terreno, favorable para la regeneración natural de la superficie. El intendente Carbajal afirmó que este episodio representa el caso más grave que recuerda en ese lugar: “Sí, lejos, lejos, lejos, el más desastroso”, declaró en Tiempo Streaming.
Una referencia utilizada para dimensionar el impacto surge de un antecedente ocurrido en noviembre de 2025, cuando vehículos UTV dejaron marcas de entre 10 y 15 centímetros de profundidad sobre la planicie. En esta ocasión, las huellas alcanzaron profundidades considerablemente mayores.
Según estudios citados por las autoridades locales, la recuperación natural de esas alteraciones podría demandar entre 40 y 60 años. Carbajal advirtió que, debido a la profundidad de las marcas, el tiempo necesario para que desaparezcan podría extenderse a aproximadamente 100 años. “Para que se recupere la pampa van a necesitar que pasen 100 años”, manifestó en declaraciones citadas por El Tiempo de San Juan. El jefe comunal explicó que la estructura del suelo posee una capa arcillosa muy frágil ante la acción de vehículos.
Después de quedar atrapado, el vehículo fue sometido a distintos intentos de extracción. Según relató el intendente, esas maniobras terminaron provocando nuevos daños y profundizando las marcas existentes. Incluso se utilizó una estructura a modo de rampa para intentar liberar la camioneta, pero la maniobra provocó un mayor hundimiento.
Actualmente, la camioneta permanece bajo custodia de Gendarmería Nacional mientras se evalúan alternativas para retirarla sin generar nuevas afectaciones. Las autoridades explicaron que sacar el vehículo representa un desafío técnico por las condiciones del terreno. Utilizar otro vehículo para remolcarla podría generar nuevas marcas y aumentar la erosión de la superficie, además del riesgo de que el segundo rodado también quede atrapado.
Una de las posibilidades analizadas es esperar que el suelo se seque lo suficiente para permitir que la camioneta se desplace por sus propios medios. También se evaluó la utilización de un helicóptero, aunque Carbajal señaló que una operación de esas características tendría un costo superior al valor del propio vehículo.
