La actriz británica Samantha Morton, de 49 años, afirmó que no recibe ofertas laborales desde que terminó de filmar La Odisea, dirigida por Christopher Nolan. Sus declaraciones se producen en medio de la consideración de la crítica para una posible nominación al Oscar por su interpretación de Circe.
La actriz británica Samantha Morton, de 49 años, declaró que lleva un año sin recibir ofertas de trabajo desde que finalizó el rodaje de La Odisea, la adaptación del poema homérico dirigida por Christopher Nolan. La intérprete realizó estas declaraciones en el podcast Happy, Sad, Confused, donde reflexionó sobre las condiciones actuales de la industria cinematográfica.
“Llevo un año sin trabajar desde que hice La Odisea. Tengo muy buenos agentes y un gran representante, pero la verdad es que también tengo 49 años”, expresó Morton. La actriz agregó: “Creo que soy una buena actriz, pero también hay muchos otros buenos actores. La política de la industria ha cambiado muchísimo”.
Morton interpreta a Circe en la película, un personaje que aparece aproximadamente diez minutos en pantalla. Su actuación fue destacada por la crítica especializada como uno de los momentos más impactantes del film, según publicaciones como The Hollywood Reporter.
La actriz también se refirió a la posibilidad de continuar trabajando en el futuro: “Lo que esto significa para mí es que seguiré trabajando mientras pueda. Estoy segura de que actuaré hasta los 80 años o más”, afirmó.
Morton señaló que uno de los aspectos más relevantes de su participación en La Odisea fue la oportunidad de trabajar con Nolan. “Para mí, lo más importante es que tuve la oportunidad de trabajar con Christopher. Eso es todo. Ahora soy feliz”, sostuvo.
La actriz recordó que en 2006 intentó participar en El gran truco, dirigida por Nolan, pero no logró obtener un papel. En una entrevista con Entertainment Weekly, contó: “Quería muchísimo hacer la audición. Le decía a mi agente: ‘¡Pero si yo fui asistente de un mago de verdad!’”. Sobre la convocatoria para La Odisea, reveló: “Sin querer sonar cursi, lloré de verdad cuando mi equipo me llamó para decirme que Christopher Nolan quería conocerme”.
Acerca de la preparación para interpretar a Circe, Morton explicó en una entrevista con The Hollywood Reporter que no conocía la obra original de Homero antes de aceptar el papel. “Dejé la escuela a los 12 años y empecé a actuar a esa edad. No tuve una gran educación. No conocía el material original”, dijo. Para prepararse, estudió el texto y se involucró emocionalmente con el personaje: “Lo seguí al pie de la letra y me dejó completamente impresionada. Lloraba desconsoladamente, estaba furiosa. Recuerdo especialmente un día en el que trabajé con los cerdos. Me entregué tanto al personaje que terminé perdiéndome completamente en él”, relató.
La carrera de Morton comenzó a los 13 años, cuando ingresó al Central Junior Television Workshop en el Reino Unido. Obtuvo papeles en series como Soldier Soldier y Cracker. A los 16 años se mudó a Londres, donde durante un tiempo estuvo sin hogar y durmió cerca de la estación de St. Pancras. Dos años después, obtuvo el papel de Tracy Richards en la serie Band of Gold, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera.
En 1997 protagonizó A flor de piel, y en 1999 participó en Dulce y melancólico, de Woody Allen, por el que recibió su primera nominación al Oscar como actriz de reparto. Posteriormente, trabajó en Minority Report: sentencia previa, dirigida por Steven Spielberg.
