El Gobierno presentó el Programa Financiero en dólares para 2026-2027, en un contexto de mejora del riesgo país y expectativas electorales.
El profundo reordenamiento macroeconómico desde el inicio de la actual administración, incluyendo el programa de compras de divisas del Banco Central, generó una mejora en la percepción de riesgo soberano. Según analistas, quedan pocas dudas sobre la capacidad del Gobierno para afrontar sus vencimientos de deuda. Esto contribuyó al alza de los bonos soberanos, potenciada por la mejora en la calificación de S&P a principios de junio, que llevó al riesgo país al mínimo desde 2018, en la zona de los 400 puntos básicos.
El lunes pasado, el equipo económico presentó el Programa Financiero en dólares 2026-2027. La difusión de este programa, práctica corriente en países con acceso al mercado, busca coordinar expectativas de inversores y analistas. El anuncio incluyó una operación bilateral por US$ 2.000 millones en 2027, actualmente en negociación. El programa no incluye emisiones internacionales de deuda, que quedan como una opción, en línea con la narrativa oficial de que no hay apuro en volver al mercado.
El Gobierno argumenta que prioriza mantener el costo de financiamiento lo más bajo posible, recurriendo a alternativas como préstamos garantizados por organismos. Entre inversores persiste la idea de que valdría la pena pagar una tasa más alta para asegurar un colchón de liquidez frente a contingencias. En los próximos meses, el proceso electoral ocupará el centro de la escena, y el mercado calibrará expectativas de reelección siguiendo encuestas y niveles de aprobación.
