El mercado inmobiliario argentino registró una contracción interanual del 55% en las operaciones con crédito hipotecario, según informó el desarrollador Alejandro Braña. El sistema crediticio se concentra en el Banco Nación, que participa en 9 de cada 10 transacciones.
El mercado inmobiliario argentino atraviesa una etapa de desaceleración en el segmento de crédito hipotecario, con una contracción significativa en las operaciones y una creciente dependencia del sistema bancario público. Alejandro Braña, desarrollador inmobiliario, describió un escenario restrictivo para el acceso a la vivienda.
Braña explicó que el sistema de créditos se reactivó hace dos años, pero desde el inicio estuvo limitado por condiciones de acceso estrictas. «Tuvimos el problema o el inconveniente de esa barrera que era la demostración de ingresos mínima o neta del grupo familiar para poder ingresar», declaró.
Con el paso del tiempo, el acceso se redujo aún más. «Hoy eso se redujo a la mínima expresión», afirmó, al tiempo que destacó la concentración del sistema: «Casi 9 de cada 10 operaciones son a través del Banco Nación».
El desarrollador también se refirió a la falta de oferta crediticia del sector privado. «La banca privada no existe, no hay créditos privados, no hay bancos privados», remarcó. Además, subrayó la ausencia de estrategias comerciales visibles: «Nunca vimos ninguna publicidad de ningún crédito hipotecario, de nadie, absolutamente de nadie», agregó.
Braña advirtió que la actividad inmobiliaria muestra un retroceso interanual. «Registramos una caída tanto en la ciudad como en la provincia de Buenos Aires del 55% interanual», precisó. En ese contexto, indicó que «la tasa promedio de los créditos que se ofrecen en el mercado es del 9,5%», aunque aclaró que los préstamos efectivamente tomados provienen de segmentos específicos del sistema público.
El especialista también se refirió a las iniciativas desde el mercado de capitales. «Esperemos que esta vez le encuentren el remedio al problema», dijo en relación con los intentos de impulsar nuevos esquemas de financiamiento. Sin embargo, advirtió que los mecanismos privados existentes son limitados: «Es para un sector muy acotado lo que se puede llegar a obtener de ahí», concluyó.
