El Ministerio de Economía aumentó la participación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) en empresas privadas durante los últimos meses, en paralelo a la planificación de su eventual transferencia a manos privadas.
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), concentra acciones de empresas que fueron nacionalizadas tras la disolución de las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP) en 2008. Según informaron fuentes oficiales, el Gobierno de Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, evalúan la venta de ese paquete accionario al sector privado.
En los últimos meses, el Ministerio de Economía incrementó la presencia estatal en el mercado de capitales mediante la compra de acciones de compañías locales. El argumento oficial sostiene que los precios de esos títulos se encontraban en niveles bajos y que su valorización futura permitiría una venta más conveniente.
El FGS posee participación accionaria en 41 empresas privadas argentinas. Entre las principales tenencias se encuentran Banco Macro (27,49%), Edenor (26,81%), Gas Natural Ban (26,63%), Distribuidora de Gas Cuyana (26,12%), San Miguel (26,06%), Ternium (26,03%) y Consultatio (24,88%). También incluye acciones de Pampa Energía, Telecom, TGN, TGS, Metrogas, Naturgy, YPF, Cablevisión Holding, Molinos Agro, Molinos Río de la Plata, Mirgor, Grupo Financiero Galicia, Grupo Clarín y Ledesma, entre otras.
El valor estimado del conjunto de acciones oscila entre 9.000 y 15.000 millones de dólares, según cálculos oficiales. La diferencia se debe a que algunos títulos no cotizan en bolsa.
El primer intento de venta de estos activos ocurrió durante la presidencia de Mauricio Macri, en mayo de 2018, en el marco de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un acuerdo stand by. Ese proyecto no prosperó por requerir una ley del Congreso. Según fuentes de La Libertad Avanza, la administración actual evalúa un esquema similar, que priorizaría la recompra por parte de los accionistas originales, y en caso de no concretarse, abriría la posibilidad a nuevos inversores.
Desde el oficialismo señalaron que varias empresas manifestaron interés en recuperar el control de sus acciones, actualmente en manos del Estado. Los cargos en los directorios fueron ocupados mayoritariamente por personal técnico de la Anses, que mantuvo una participación acotada en las asambleas.
