El secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, afirmó que las altas temperaturas en Europa son consecuencia de la crisis climática y urgió a acelerar la transición energética.
Redacción Medioambiente, 27 may (EFE).- El intenso calor que afecta a gran parte del continente europeo es «un crudo recordatorio de las crecientes repercusiones de la crisis climática, tanto humanas como económicas», declaró este miércoles el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell.
Stiell señaló que «el principal culpable es la adicción mundial a la quema de carbón, petróleo y gas y la destrucción de los bosques».
«Muchas otras partes del mundo también se ven gravemente afectadas, como la India y otras regiones de Asia. La ciencia demuestra claramente que el cambio climático provocado por el ser humano está haciendo que estas olas de calor sean más frecuentes y extremas», añadió.
El responsable climático de Naciones Unidas sostuvo que la guerra en Oriente Medio «evidencia el elevado coste de la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles» y que la solución radica en «una transición más rápida hacia la energía limpia, que ahora es más barata que los combustibles fósiles y se produce con mayor rapidez, por lo que resulta fundamental para la asequibilidad energética y la seguridad económica de las naciones».
Stiell subrayó que «proteger las vidas humanas, las empresas y las economías del calor extremo y de los muchos otros costos crecientes del cambio climático es una prioridad para todas las naciones, y comienza por abandonar la dependencia de los combustibles fósiles con mayor rapidez».
El representante de la ONU destacó la necesidad de invertir más en resiliencia ante impactos climáticos como «el calor extremo, las megainundaciones, los incendios forestales o las sequías, que también afectan la producción y los precios de los alimentos».
España, Portugal, Francia, Reino Unido, Bélgica y los Balcanes son algunas de las zonas de Europa que registran desde el pasado fin de semana temperaturas propias del mes de julio y que han emitido alertas para advertir a la población de los efectos de este episodio de calor.
