El expresidente boliviano Evo Morales exigió la convocatoria a elecciones en un plazo de 90 días, mientras el gobierno de Rodrigo Paz lo acusa de impulsar protestas para desestabilizar al país. La crisis política y social se agrava con bloqueos y desabastecimiento.
El expresidente boliviano Evo Morales exigió este domingo la convocatoria a elecciones en un plazo de 90 días, en el marco de la crisis política y social que atraviesa Bolivia. Durante su programa semanal en la radio del movimiento cocalero Kawsachun Coca, Morales afirmó que el presidente Rodrigo Paz enfrenta dos caminos: «una decisión suicida, militarizar, o la pacificación, transición, elección en 90 días».
Morales sostuvo que la única manera de evitar una escalada mayor de violencia es avanzar hacia una salida política rápida. «Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación pasa por» la renuncia de Paz y que un «presidente de transición» convoque a comicios en ese plazo, agregó.
Las declaraciones se produjeron mientras Bolivia atraviesa semanas de protestas, cortes de rutas y desabastecimiento, especialmente en La Paz y sus alrededores.
El gobierno de Rodrigo Paz insiste en que detrás de las movilizaciones existe una estrategia impulsada por sectores vinculados a Evo Morales. Desde el Ejecutivo denunciaron ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) que las protestas buscan «alterar el orden democrático» y remarcaron que el exmandatario tendría participación directa en la organización de los bloqueos. Las autoridades recordaron que Morales permanece prófugo en una causa judicial vinculada a presunta trata de una menor.
Paz, que lleva seis meses en el poder, enfrenta la peor crisis económica boliviana de las últimas cuatro décadas, marcada por la escasez de dólares, inflación creciente y falta de combustible. Desde hace tres semanas, distintos grupos de manifestantes mantienen bloqueadas decenas de rutas de acceso hacia La Paz, lo que provocó problemas de abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles. La inflación interanual alcanzó el 14% en abril.
Los sectores que participan de las protestas rechazan las reformas impulsadas por Rodrigo Paz y acusan al gobierno de no atender sus reclamos sociales y económicos. El Ejecutivo sostiene que intenta garantizar corredores humanitarios y evitar una escalada de violencia mientras continúan las negociaciones políticas y los operativos de seguridad.
Morales gobernó Bolivia entre 2006 y 2019 y buscaba volver a competir en las elecciones presidenciales del año pasado, pero un fallo constitucional le impidió participar al establecer límites a las reelecciones presidenciales. Desde entonces, mantiene una fuerte confrontación política con sectores del actual gobierno y conserva influencia sobre organizaciones sindicales, campesinas y cocaleras que continúan movilizadas.
