El gol del equipo brasileño que significó el 1-1 ameritó la revisión del VAR, igual que la roja a Gerson y el tanto de Boca del 2-1, luego anulado.
En el inicio del segundo tiempo, cayó el empate de Cruzeiro en la Bombonera. Boca se imponía por el gol de Miguel Merentiel en la primera mitad del partido por la zona de grupos de la Copa Libertadores.
A los nueve minutos del complemento, el lateral Fágner igualó el marcador con un remate de derecha, como culminación de una larga sucesión de pases visitantes. Desde el banco de Boca reclamaron una mano en el tramo final de la acción, que el árbitro Jesús Valenzuela revisó en el VAR.
Luego de que Malcom Braida trabara con Kaiki, la pelota se levantó y permitió la continuidad del ataque del lateral izquierdo brasileño. Llegó al fondo y lanzó un centro raso al punto penal que pasó hasta la posición del otro lateral, que apareció solo y sacó un remate directo al primer palo. El juez fue convocado desde la cabina VAR y revisó la jugada: determinó que el roce fue imperceptible y no anuló el gol.
Minutos después, antes de los 20 minutos del segundo tiempo, Leandro Paredes y Gerson fueron en busca de una pelota suelta en la puerta del área visitante. Ambos barrieron, pero Paredes llegó primero. Gerson extendió su pierna izquierda sobre la rodilla derecha de su rival. Tras la revisión del VAR, fue expulsado de manera directa.
Posteriormente, Boca tuvo un gol anulado a Miguel Merentiel por mano de Delgado, según determinó el VAR.
