Estados Unidos, Canadá y México organizarán el Mundial 2026, que según un análisis de The Economist podría convertirse en el evento cultural más caro de la historia. La FIFA implementó precios dinámicos y control directo de entradas.
El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, promete ser el más costoso de la historia, según un análisis publicado por la revista británica The Economist. La FIFA adoptó un sistema de «precios dinámicos» y tomó control directo de la venta de entradas, lo que marcó un cambio respecto de torneos anteriores.
Las entradas más económicas para partidos de fase de grupos rondan los US$200, mientras que las más baratas para la final superan los US$2.000. Ajustando por inflación, los tickets cuestan más del doble que en Qatar 2022 y cerca de cuatro veces más que en el Mundial de Estados Unidos 1994. La FIFA habilitó un mercado oficial de reventa con una comisión del 15% para compradores y vendedores, y en casos extremos entradas para la final fueron relistadas por hasta US$2 millones.
La situación genera preocupación entre los hinchas argentinos, históricamente reconocidos por movilizarse masivamente a los Mundiales. A diferencia de Qatar 2022, el torneo de 2026 implicará costos más elevados en pasajes, alojamiento y traslados internos en Norteamérica. Según un relevamiento de FocusMarket, asistir a la fase de grupos demandará entre US$7.700 y US$7.900 por persona. El costo total incluye entradas (US$840), alojamiento por 10 noches con desayuno (US$4.100), alimentación y gastos adicionales (US$1.610), y vuelos internos y traslados (entre US$1.300 y US$1.450). Para un argentino, el viaje equivale a unos 11 salarios mensuales.
El informe de The Economist señala que este modelo de negocios refleja una lógica ligada al mercado estadounidense, donde eventos como el Super Bowl manejan precios exorbitantes. Las entradas para la final de la NFL suelen costar más de US$900 y muchas superan los US$6.000, mientras que la final de la Champions League mantuvo tickets desde unos US$200. La FIFA enfrenta riesgos: a menos de un año del torneo, algunos partidos no agotaron localidades y varios hoteles de ciudades sede no alcanzaron niveles máximos de ocupación. La publicación advierte que muchos hinchas podrían desistir de viajar antes de que los precios bajen en el mercado secundario, en un contexto de suba de tarifas aéreas y costos energéticos.
