La actualización tendrá impacto en los surtidores, pero gran parte del ajuste quedó diferido para junio.
El Gobierno nacional dispuso un aumento parcial del impuesto a los combustibles, que se reflejará en los precios de los surtidores en los próximos días. Sin embargo, una porción significativa de la actualización fue postergada hasta junio, lo que busca mitigar el impacto inmediato sobre los consumidores.
La medida, oficializada mediante un decreto, establece que la suba se aplicará de manera escalonada, con un primer tramo que ya entra en vigencia y un segundo diferido para mediados de año. Según fuentes oficiales, la decisión responde a la necesidad de equilibrar las cuentas fiscales sin afectar de forma abrupta el bolsillo de los argentinos.
Especialistas en economía señalan que el ajuste parcial podría generar un incremento moderado en los precios de las naftas y el gasoil, aunque advierten que el impacto total se sentirá recién en junio, cuando se complete la actualización.
