La cantante presentó tres solicitudes de marca ante la oficina de patentes de EE.UU. para proteger su voz y su imagen del uso no consentido en aplicaciones de inteligencia artificial.
El avance y el uso desmedido de programas de inteligencia artificial (IA) es una preocupación concreta en Hollywood. Fotos y videos que utilizan las imágenes de artistas vivos y fallecidos se multiplican en las redes sin permiso, mientras las comunidades artísticas buscan frenar esta tendencia que no reconoce derechos intelectuales. Ante este panorama, Taylor Swift tomó una decisión clave con una estrategia legal preventiva cada vez más común.
El pasado viernes 24 de abril, el equipo legal de la cantante presentó tres solicitudes de registro de marca ante la oficina de patentes de Estados Unidos. Dos de ellas contemplan expresiones de su voz: “Hey, it’s Taylor Swift” y “Hey, it’s Taylor”. La tercera solicitud es un registro visual: una fotografía de Swift sosteniendo una guitarra rosa con correa negra, vistiendo un body multicolor y botas plateadas, de pie en un escenario rosa frente a un micrófono multicolor con luces púrpuras de fondo.
Según detalló su equipo legal, estos registros se relacionan con el uso de imágenes y voces para educar patrones de IA que replican estilos y sonidos, los cuales deben estar bajo derechos de autor. De otro modo, cualquiera podría usar apariencias, voces, canciones u obras de un artista sin pagar derechos. En los últimos meses circularon en redes imágenes y videos, algunos de contenido erótico, creados con IA y usando la apariencia de Swift.
El abogado Josh Gerben, que trabaja para la cantante, señaló en un comunicado: “En teoría, si se presentara una demanda contra una IA que utiliza la voz de Swift, ella podría argumentar legalmente que cualquier uso de su voz que suene similar al registro realizado puede considerarse una violación a los derechos de su marca”.
