La FIFA implementó la pausa de hidratación en el Mundial de 2026, medida que según fuentes del periodismo deportivo responde a exigencias de la televisión estadounidense para incrementar la pauta publicitaria.
La pausa para hidratación implementada en el Mundial de 2026 no tiene relación con la necesidad de hidratación de los jugadores, según informó el periodista deportivo en una columna publicada recientemente. La medida, conocida como «hydration break», «water break» o «cooling break», fue exigida por las cadenas de televisión de Estados Unidos como condición para organizar el torneo.
De acuerdo con el relato del periodista, la primera vez que se insinuó esta interrupción fue en el Mundial de 1994. En esa ocasión, el vicepresidente de la FIFA, Julio Grondona, se opuso y el entonces presidente Joseph Blatter aceptó la negativa. Grondona mantuvo su postura durante años, según declaraciones que el propio dirigente realizó en vida.
El argumento original de las televisiones estadounidenses era que dos tiempos de 45 minutos resultaban demasiado largos para el público de ese país. Sin embargo, el periodista sostiene que el objetivo real era obtener seis minutos adicionales para vender pauta publicitaria millonaria.
En el partido inaugural del Mundial, entre México y Sudáfrica, el árbitro brasileño Wilson Pereira Sampaio retrasó la reanudación de una de las pausas de hidratación porque la pausa comercial de Fox, una de las cadenas que transmite en Estados Unidos, no había finalizado. Algo similar ocurrió en el partido entre Estados Unidos y Paraguay, cuando el árbitro neerlandés Danny Makkelie demoró el regreso de la pausa por el mismo motivo, según el cronista.
El periodista señaló que la FIFA comenzó a introducir esta pausa hace un año en algunos campeonatos, de forma gradual, para que la audiencia se acostumbrara. La medida fue aceptada por el actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien según el columnista «tiene a Grondona muerto y enterrado».
El columnista expresó que «en el fútbol actual, mejor dicho, en la FIFA actual, todo es engaño» y afirmó que «no importa que los inocentes pagantes sigan ‘queriendo creer’ que la esposa volvió a las cinco de la mañana porque ‘mis amigas no me dejaban venir y son tan divertidas…'».
